La aplicación provisoria significa que entrarán en vigor los capítulos relacionados con el comercio de bienes, la facilitación de intercambios y la cooperación aduanera, aunque los aspectos más sensibles, que requieren aprobación parlamentaria plena en cada país europeo, quedarán para una segunda etapa.
El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, reaccionó positivamente al anuncio, pero instó a no demorar la aprobación en el Congreso paraguayo, advirtiendo que cada día que pasa es tiempo perdido para incrementar el comercio con el viejo continente. Riquelme afirmó que la aprobación del acuerdo debe acelerarse en el Parlamento para que Paraguay pueda negociar cupos con los países miembros del bloque europeo, subrayando que otros miembros del Mercosur ya avanzaron en sus respectivas ratificaciones y, por lo tanto, buscarán mayores beneficios en el marco del pacto comercial.
El ministro explicó que la decisión europea es positiva, pero que Paraguay también debe poner de su parte, ratificando cuanto antes el documento en el Congreso para no perder competitividad frente a Argentina y Uruguay, que ya depositaron sus instrumentos de ratificación.
El titular del MIC reveló que su cartera está trabajando activamente con el Ministerio de Relaciones Exteriores para coordinar conversaciones con las embajadas de países europeos, con el objetivo de posicionar a Paraguay en las mejores condiciones posibles una vez que el acuerdo comience a aplicarse. Riquelme señaló que Paraguay desea quedarse con el 25% de los cupos disponibles para potenciar diferentes industrias locales, exportando artículos con valor agregado al viejo continente, lo que implicaría un salto cualitativo en la matriz exportadora nacional, tradicionalmente concentrada en commodities.
Por su parte, el viceministro de Comercio, Alberto Sborobsky, explicó con precisión técnica el mecanismo de la aplicación provisoria, señalando que el acuerdo prevé su implementación anticipada entre la Unión Europea y los Estados Partes del Mercosur cuyos parlamentos hayan ratificado.
Una vez que ambos lados completen estos pasos formales, el acuerdo se podrá aplicar entre ellos a partir del primer día del segundo mes siguiente a la fecha en que hayan notificado mutuamente su decisión.
El viceministro detalló que este procedimiento permitirá que Paraguay y los países europeos que ya ratificaron comiencen a beneficiarse de las rebajas arancelarias y las facilidades comerciales mientras se espera la adhesión de los demás miembros del Mercosur y de la Unión Europea. Sborobsky coincidió con Riquelme en la necesidad de agilizar los trámites internos, ya que cada mes de retraso implica la pérdida de oportunidades para los exportadores paraguayos que podrían estar ingresando con ventajas a un mercado de más de 400 millones de consumidores. La aplicación provisoria cubre esencialmente el comercio de mercancías, las compras gubernamentales y la facilitación del comercio, dejando para más adelante temas como inversiones y propiedad intelectual.
Las gestiones del MIC se intensificarán en las próximas semanas para asegurar que, cuando el acuerdo entre en vigencia provisoria, Paraguay tenga definidas sus prioridades y pueda negociar cupos específicos con países como Alemania, Francia, España e Italia, principales destinos de las exportaciones nacionales en Europa. El Gobierno busca que productos como la carne, la soja, el azúcar y, especialmente, las manufacturas de origen industrial tengan un acceso preferencial que dinamice la economía y genere empleo.
La confirmación de Von der Leyen llega en un momento clave para el Mercosur, que busca reactivar su agenda externa después de años de estancamiento, y Paraguay se juega gran parte de su inserción internacional en este proceso.