1. Inteligencia artificial para la gestión y predicción
La inteligencia artificial (IA) pasó de ser una novedad a convertirse en una herramienta fundamental en la ganadería moderna. Hoy, sistemas de IA analizan datos de sensores y cámaras para prever comportamientos, como signos tempranos de enfermedades o estrés en el ganado, lo que permite una intervención inmediata. Además, los algoritmos pueden optimizar la alimentación y reproducción, aumentando la productividad y reduciendo costos. Un ejemplo de esto es el caso de la estancia CattleEye, del Reino Unido, en la cual utilizan a la IA para monitorear el comportamiento del ganado lechero y, con ello, detectar problemas de salud de manera temprana mejorando de forma significativa el bienestar animal y la eficiencia de la producción.
2. Sensores IoT y monitoreo en tiempo real
El Internet de las Cosas (IoT) llevó el monitoreo del ganado a un nuevo nivel en 2024. Dispositivos como collares y aretes inteligentes permiten a los productores acceder a datos en tiempo real sobre la salud y actividad de cada animal, facilitando la detección temprana de enfermedades y mejorando el bienestar animal. En nuestro país, la estancia San Vicente, adoptó este sistema utilizando sensores IoT para monitorear en tiempo real el bienestar de sus ejemplares en áreas remotas del Chaco, permitiendo una gestión más efectiva y en línea con prácticas sostenibles.
3. Drones para la supervisión y gestión del terreno
El uso de drones en la ganadería también es otra novedosa práctica que sigue en auge, con mejoras que los hacen cada vez más precisos y útiles. En grandes estancias y áreas remotas los drones permiten supervisar el movimiento y bienestar del ganado de una forma más práctica, en vez de que el personal tenga que recorrer largas distancias. Equipados con cámaras térmicas y sensores de alta tecnología facilitan la evaluación de pastizales y fuentes de agua, mejorando la eficiencia operativa. En nuestro país esta tecnología es aplicada por diversos establecimientos ganaderos con el fin de facilitar el monitoreo de grandes extensiones de terreno, optimizando el manejo del ganado y reduciendo la dependencia del personal de campo para tareas de supervisión.
4. Blockchain para la trazabilidad y transparencia
La tecnología blockchain, que revolucionó el sector financiero, se está consolidando en la ganadería. Cada paso en la vida del animal, desde su nacimiento hasta la venta de sus productos, queda registrado en un sistema de datos inviolable y accesible. Esto aporta confianza a los consumidores, quienes pueden verificar el origen y la calidad de la carne. Este es el sistema aplicado por establecimientos como las ganaderas JBS en Brasil y Belén (de Minerva Foods) en nuestro país, quienes implementan el uso de aplicaciones basadas en blockchain en su cadena de suministro, garantizando la trazabilidad de sus productos y generando transparencia y confianza para los consumidores internacionales.
5. Robótica para tareas de alimentación y limpieza
La robótica está automatizando muchas de las labores en la ganadería, permitiendo a los productores reducir el trabajo manual y centrarse en tareas de valor añadido. Robots diseñados para alimentar al ganado y limpiar establos mejoran la eficiencia y reducen el riesgo de accidentes laborales. Como ejemplo de esto se destacan algunas de las instalaciones de Minerva Foods en Brasil, donde aplican la robótica para la ejecución de tareas repetitivas de procesamiento de carne con lo cual logran optimizar los tiempos de procesamiento y garantizar unas condiciones de higiene superiores.
6. Modelos de agricultura y ganadería de precisión
La tendencia de la agricultura de precisión se extiende ahora también a la ganadería, donde tecnologías avanzadas recolectan y analizan datos específicos para tomar decisiones informadas y detalladas. Sensores, GPS y drones proporcionan datos sobre el suelo, el clima y la alimentación ideal, maximizando el rendimiento y minimizando el desperdicio. En nuestro país esta tecnología es utilizada principalmente para optimizar la alimentación y el cuidado individualizado de cada animal, alineándose con objetivos de sostenibilidad y eficiencia.