El reconocimiento posiciona a Paraguay entre las referencias globales en genética Braford y marca un hito para la cabaña nacional, que por primera vez obtiene el máximo galardón mundial en este certamen.
“La entrega del premio Champions of the World fue en el Rodeo de Houston, y pudimos estar presentes con mi hija Inés, mi hermano Nicolás y nuestros socios, la gente de la Cabaña Las Rocas, que compraron el 50% del animal. Fue realmente una alegría enorme”, contó Diego Fernández, de la cabaña Don Atilio.
Isabel ya venía generando interés en el mercado internacional. De hecho, durante una exposición anterior se vendió el 50% de la vaca por G. 670 millones, convirtiéndose en una de las operaciones más altas registradas para una hembra Braford.
“El 50% se vendió cuando fue gran campeona y lo adquirió el grupo Las Rocas, de la familia Bernal. Fue una venta histórica y muestra el valor que tiene la genética que estamos produciendo”, explicó Fernández.
Una genética premiada
La vaca campeona pesa aproximadamente 690 kilos y participó en la exposición con una cría al pie de cuatro meses, lo que también destacó su condición materna.
Según el criador, el animal reúne características buscadas actualmente en la raza.
“Es una vaca bien balanceada, con muy buen sello racial, excelentes ubres y pezones. Tiene un tamaño moderado, que es lo que hoy se busca, y una gran capacidad materna”, detalló.
La cría que acompañaba a la campeona, llamada Mila, también proviene de genética propia de la cabaña.
“Es hija de un toro nuestro que se llama Chabucú, que estamos usando bastante. Es sangre totalmente desarrollada dentro de Don Atilio”, comentó.
El reconocimiento también refleja el trabajo de varias generaciones dentro del programa genético de la cabaña.
“La madre de Isabel fue gran campeona y la abuela también fue gran campeona. Es una línea genética muy consistente que viene dando resultados hace años”, explicó Fernández.
De campeona nacional a campeona mundial
Isabel ya había mostrado su potencial desde temprana edad. Su primera participación fue en la Nacional Braford de Paraguay en 2023, cuando tenía apenas nueve meses.
“Con solo nueve meses fue gran campeona ternera en la Nacional. Desde ahí decidimos guardarla y prepararla para competir en exposiciones internacionales”, recordó.
Tras ese debut, el equipo decidió reservar el animal para competencias de mayor nivel, estrategia que terminó dando frutos con la consagración mundial.
Orgullo para la ganadería paraguaya
Para Fernández, el premio tiene un valor especial por haberse obtenido en Estados Unidos, uno de los mercados más exigentes en materia de genética bovina.
“Es un orgullo enorme para toda la empresa y también para el país. Que Braford Paraguay muestre lo que hacen los criadores en un país tan exigente como Estados Unidos es algo que realmente nos llena de satisfacción”, afirmó.
Además, destacó que este tipo de logros ayudan a posicionar la genética paraguaya a nivel global.
“Es un pequeño homenaje al trabajo que venimos haciendo hace muchos años. Pero también es un reconocimiento a toda la ganadería paraguaya”, sostuvo.
La consagración de Isabel marca así un nuevo capítulo para la cabaña Don Atilio y confirma el creciente protagonismo de Paraguay en el mapa internacional de la genética bovina.