“El cambio ya es un hecho”, afirmó el intendente de Yguazú, el ingeniero Mauro Kawano, al describir un proceso que comenzó a gestarse entre 2016 y 2018, cuando surgió la posibilidad de instalar en el distrito una subestación eléctrica de 500 MW, alimentada directamente por la energía de Itaipú Binacional. Esa infraestructura se convirtió en el punto de inflexión para una transformación profunda del modelo productivo local.
La llegada de la subestación fortaleció la disponibilidad energética de la zona y abrió la puerta a la radicación de industrias intensivas en consumo eléctrico. Las primeras en desembarcar fueron empresas vinculadas a la criptominería y a los data centers, sentando las bases de lo que hoy se perfila como un hub tecnológico en expansión.
Con el correr de los años, el proceso se diversificó. Una de las inversiones más relevantes es la planta siderúrgica Acereste (Aceros del Oriente), que fabricará hierro a partir de metal reciclado y proyecta generar más de 500 empleos directos. A esto se suma Ovetril Bioenergía, una inversión de US$ 90 millones destinada a la producción de etanol a partir de maíz y sorgo, que ya se encuentra en plena fase de ejecución.
El mapa industrial de Yguazú continúa ampliándose hacia sectores de mayor complejidad tecnológica. En el norte del distrito, empresas como Go Energy Group y Atome Energy avanzan en proyectos de producción de hidrógeno y amoníaco verde, con foco en la exportación a mercados como Japón. Go Energy ya adquirió 250 hectáreas y prevé seguir expandiendo su base territorial, aprovechando tanto la energía de Itaipú como los recursos hídricos del río Acaray.
A este ecosistema se suman nuevos data centers, la expansión de Hive Digital —que opera actualmente con 300 MW y prevé alcanzar los 400 MW— y la proyección de una fábrica de baterías de litio, impulsada por la ampliación de la planta de Baterías Pioneiro, que ya adquirió unas 20 hectáreas adicionales en el distrito.
Según Kawano, el impacto de este proceso va mucho más allá de las industrias. “Para nosotros es muy positivo porque se generan fuentes de trabajo en todos los niveles: técnicos, ingenieros, personal administrativo y mano de obra operativa. No solo para Yguazú, sino también para ciudades vecinas como Minga Guazú y Mallorquín”, señaló. Las estimaciones municipales hablan de la generación de cerca de 15.000 puestos de trabajo como resultado de estas inversiones y proyectos.
Ese crecimiento, sin embargo, trae consigo nuevos desafíos. El intendente subrayó la necesidad de fortalecer la infraestructura básica para acompañar la llegada de estas inversiones. Caminos sin pavimentar, accesos industriales incompletos y la demanda creciente sobre los servicios de salud, seguridad y educación forman parte de la agenda prioritaria del municipio. “Necesitamos el acompañamiento del gobierno departamental y nacional para dar las condiciones mínimas que estas industrias requieren para operar con normalidad”, remarcó.
En ese sentido, ya se iniciaron gestiones para mejorar la conectividad vial, como los accesos a la planta siderúrgica y a los futuros complejos de hidrógeno. Además, el plan de desarrollo contempla la elevación del hospital local a Nivel II, con la proyección de incorporar terapia intensiva, y la instalación de una universidad con carreras técnicas que permitan formar mano de obra calificada en la propia ciudad.
El proceso de transformación quedó formalizado con el lanzamiento del plan “Yguazú del Futuro” o “Yguazú 2030”, una hoja de ruta estratégica que busca ordenar y potenciar el crecimiento de lo que ya es considerado uno de los polos industriales y tecnológicos del país. “No es un proyecto de papel, es un ecosistema vivo que ya genera empleo, consume energía y transforma nuestra ciudad”, enfatizó Kawano.
De una economía basada casi exclusivamente en el agro y el turismo local, Yguazú avanza ahora hacia una matriz productiva diversificada, con foco en industria, tecnología y energías limpias. Un cambio estructural que redefine el perfil del distrito y lo posiciona como un actor clave en el nuevo mapa productivo del Paraguay.