“La mejora en los precios de la carne y la exportación no se está traduciendo al ganadero”

(Por LF) Fernando Serrati, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Carne (APPEP), manifestó que la industria sigue sin pagar lo que corresponde al ganadero. Afirmó que aunque en enero se registró un aumento en las exportaciones y el precio promedio pagado por tonelada mejoró en relación al 2019, los productores continúan recibiendo 5% menos de lo que deberían.

“En enero vimos que subió el precio de la carne según los datos oficiales del Senacsa, o sea se pagó US$ 573 más por tonelada de carne, que equivale a un incremento de 14% en relación a enero del 2019, esto corresponde a la tonelada exportada, pero en lo que se refiere al precio pagado al productor seguimos estando en -5%. Entonces, lo que vemos es que esta mejora en los precios no se está traduciendo al ganadero, seguimos en las mismas”, expresó el titular de la APPEC.

“A mí me critican porque digo que el precio del kilo al gancho debe estar en torno a los US$ 3, pero no lo digo porque se me ocurre o por capricho sino, porque, como productores, conocemos los costos. Estamos haciendo una ganadería con tecnología, damos de comer al ganado, estamos haciendo agricultura, fertilizamos pasturas y estamos utilizando herramientas de primer nivel, estamos invirtiendo, no pedimos nada fuera de lugar, todo ese costo que está teniendo el ganadero hoy en día, no está siendo retribuido”, añadió.

Serrati señaló que si esta situación continúa, el hato ganadero terminará por caer en un futuro. “Es lo que tememos como productores, porque la ganadería dejó de ser un negocio bueno y pasó a convertirse en un negocio bastante irregular”, lamentó.

Sobre cómo piensan encarar este año la lucha de precios con la industria y la falta de rentabilidad, indicó que seguirán bregando por la salida de ganado en pie. “No nos queda de otra, creemos que está sobrando ganado y está faltando faena. Este 2020 esperamos un aumento del hato, creemos que por lo menos habrá unas 200.000 cabezas más en relación al año pasado y si no se está utilizando lo que producimos con tanto esfuerzo ni se está pagando lo que corresponde, debemos apelar a la exportación en pie”, consideró.

“Si la industria dice que no puede pagar más de lo que está pagando, está bien, tampoco podemos obligarle a que pague más, porque esto es un libre comercio, pero lo que queremos es que sean sinceros y digan la verdad y el ganadero entonces tomará la decisión que mejor le convenga, continuar o salirse del negocio. Como productores apelamos al diálogo y al consenso porque creemos que ese es el único camino para llegar al entendimiento”, sentenció.

Veas donde veas el Mundial, Torneos está moviendo los cables por detrás (DSports, TyC, Telefé y servicios para ESPN y Disney+)

Si en las próximas semanas mirás un partido del Mundial por la señal que sea, hay una alta probabilidad de que detrás de esa imagen esté Torneos. La empresa de WAIKEN ILW participa de su undécimo Mundial con un despliegue de más de 360 profesionales: 160 viajan a las sedes de Estados Unidos, México y Canadá, y otros 200 dan soporte desde Argentina.

Marco legal para data centers: normativa incluiría beneficios tributarios y reglas sobre uso de energía y agua

Un discurso que se reitera en las últimas semanas es el potencial del país para alojar data centers debido, principalmente, al excedente de energía de fuentes renovables a un precio competitivo. Y atendiendo el interés manifestado por distintos empresarios, el gobierno de Santiago Peña planea presentar en las próximas semanas un proyecto de ley para regular los centros de datos vinculados a la inteligencia artificial, según confirmaron fuentes del Ministerio de Industria y Comercio (MIC). La presentación se realizaría en dos semanas e incluiría límites y beneficios para este tipo de inversiones.

Matías Garcete: “La fundamentación de una sentencia debe ser producto del intelecto humano, no de la IA”

(Por NL) La inteligencia artificial permite realizar en segundos tareas que antes demandaban horas de trabajo y, en la Justicia, esa capacidad abre una oportunidad para agilizar búsquedas, ordenar expedientes y enfrentar uno de los reclamos más frecuentes de los usuarios del sistema: la mora judicial. Sin embargo, cuando se trata de juzgar, existe una línea que la tecnología no puede cruzar.