“Fue un año bueno, con crecimientos del orden del 6%, realmente muy buenos”, resumió Ricardo Dos Santos, presidente de la CNCSP, en conversación con InfoNegocios. El inicio del año estuvo marcado por la incertidumbre, especialmente por la mala cosecha de soja y la pérdida de producción en el norte del país, pero el desempeño del comercio terminó compensando esos factores.
Uno de los motores fue el comercio fronterizo. El turismo de compras desde Argentina y Brasil mostró una fuerte recuperación, beneficiando a ciudades como Ciudad del Este y Pedro Juan Caballero. A esto se sumó un escenario cambiario que redujo el contrabando. “Cuando crece el comercio formal, todos nos beneficiamos enormemente”, sostuvo Dos Santos.
El año también dejó un hito macroeconómico: Paraguay alcanzó su segundo grado de inversión, una señal que mejora la percepción internacional del país. Para el titular de la CNCSP, el impacto va mucho más allá de lo simbólico. “Que se califique nuestra deuda soberana como grado de inversión ayuda enormemente a que el resto de la economía tenga mayor credibilidad”, explicó, señalando que esto debería traducirse en mayor inversión extranjera, tanto en capital como en deuda, y en financiamiento más barato para el sector público.
Sin embargo, el nuevo escalón también eleva las exigencias. “Al subir un escalón, uno tiene que hacer el doble de esfuerzo por permanecer arriba. Ese es el gran desafío”, advirtió. En ese contexto, la CNCSP identifica tres ejes críticos: transparencia fiscal, reforma de la Caja Fiscal y fortalecimiento del sistema de seguridad social.
Desde la Cámara alertan sobre la necesidad de que las cuentas públicas reflejen la realidad completa. Dos Santos fue claro: “La transparencia tiene que ser real, no solamente en los informes, sino en la contabilidad real”. En línea con el mensaje institucional del gremio, la CNCSP considera clave clarificar obligaciones acumuladas y ordenar un plan de pagos que devuelva previsibilidad a proveedores y a la cadena productiva.
Otro punto sensible es la Caja Fiscal, cuyo déficit ronda los US$ 300 millones anuales. “Hay que instalar este tema y estudiar si las reformas que se están presentando son realmente las que nos van a sacar del agujero”, señaló el presidente del gremio, insistiendo en la necesidad de una hoja de ruta técnica y consensuada.
El tercer eje es el IPS. “No es posible un crecimiento en capacidad económica sin instituciones que den seguridad a empleados y empleadores”, afirmó Dos Santos, subrayando que el sistema debe garantizar tanto las jubilaciones como servicios de salud de calidad para acompañar el crecimiento económico.
A estos puntos se suman otras prioridades: preservar la independencia técnica del Banco Central, reducir el gasto fijo del Estado mediante tecnología e invertir en infraestructura logística, vial, aeroportuaria y energética. En este último punto, Dos Santos fue categórico: para atraer industria exportadora, Paraguay necesita energía confiable. “Las hidroeléctricas están llegando a su tope y las renovables no garantizan confiabilidad. Tenemos que pensar como país en fuentes alternativas”, afirmó.
Para 2026, la CNCSP observa con optimismo el interés de nuevos inversores, especialmente brasileños, pero pone el foco en la calidad de esas inversiones. “Paraguay tiene que apuntar a inversiones que generen divisas, que exporten y nos conviertan en proveedores del mundo”, dijo Dos Santos.
El mensaje de cierre del gremio es que el crecimiento está en marcha, pero su continuidad dependerá de previsibilidad, instituciones sólidas y decisiones estructurales. “Cuanto más completa sea la foto fiscal e institucional, más sólida será la confianza”, resume la CNCSP en su balance de fin de año.
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