Tazas comestibles: ¿la tendencia que se impone en Paraguay? (probá la de chipa)

(Por NV) Baja la temperatura y el mejor plan es comer y qué mejor si probamos estas opciones nuevas que se destacan por ser súper creativas y deliciosas. Estas propuestas innovadoras permiten que cada sorbo se mezcle con una variedad de sabores, creando una experiencia sensorial única. Además, son increíblemente divertidas, ya que al final se puede comer ¡hasta la taza!

Las tazas comestibles son recipientes hechos de materiales que se pueden consumir después de usar. Generalmente están elaboradas de galleta, chocolate o incluso materiales a base de vegetales, diseñados para mantener su forma y resistir el calor de bebidas como el café o el té. Este tipo de taza no solo sirve para beber, sino que se convierte en un delicioso postre una vez que se termina la bebida.

La cultura paraguaya, con su rica tradición en gastronomía y su aprecio por los dulces, podría adaptarse fácilmente a esta tendencia global. Las tazas comestibles encajan perfectamente con el gusto local por los sabores dulces y el café, que es una bebida ampliamente consumida en el país. Es una oportunidad única para diferenciarse y atraer a consumidores conscientes del medio ambiente o simplemente aquellos que quieren probar nuevas formas de tomar y comer.

Algunas opciones en nuestro país

Confitería Honey lanzó una taza 100% comestible a base de galletita de chocolate, con un platito disco, el interior de las paredes está bañado en chocolate, relleno con café espresso puro de especialidad o cortado con leche (podés endulzarlo o no), arriba opcional: crema con toque de chocolate y/o canela. 

Desde la novedad y tendencia universal de las tazas comestibles, Angá Café hizo su propia versión con el objetivo de que nunca pase de moda dar visibilidad a la cultura paraguaya y rescatar las costumbres gastronómicas de nuestro país. Así nació la Jarrochipa, que está para chuparse los dedos. Es un jarro de chipa casera, más cocido con espuma cremosa de humo. Nunca antes nadie se imaginó algo así.

Surf Café Co. por su parte tiene una cookie cup. Perfecta para los que aman la combinación del café con el chocolate. Al terminar tu bebida, no solo te quedas con el sabor, sino también con una deliciosa galleta para disfrutar. Es el equilibrio perfecto entre la intensidad del café y la suavidad del chocolate, pensado para aquellos que buscan algo más en su rutina diaria.

La cookie cup es ideal para cualquier momento del día: ya sea para comenzar la mañana con energía, tomar un descanso a media tarde o disfrutar de un dulce capricho después de cenar. Definitivamente es una nueva forma de disfrutar el café. 

Plus: ¡los Submarinos de Barroco Chocolate también están re buenos! Vienen en una cajita de cuatro submarinos, ideal para dar un detalle a una persona amante de los chocolates bien calientes. Como tip, se recomienda ir sirviendo de a poco la leche bien caliente, para que el chocolate se vaya derritiendo por completo y no se enfríe la leche. Esta marca también tiene el shot en forma de vasito de chocolate, perfecto para los eventos corporativos, cumpleaños y otros acontecimientos. Vienen de 10 o 21 unidades.

Vass, la marca artesanal que honra a una abuela y conquista a un nicho que busca piezas únicas

Detrás de Vass, un pequeño, pero muy querido emprendimiento de accesorios artesanales, está Rossana Pino, diseñadora gráfica que hace años decidió escuchar una necesidad personal de crear con las manos aquello que no encontraba en ninguna tienda. Bolsos, sobres, sombreros, accesorios con estética étnica y rústica… piezas únicas hechas a partir de telas excedentes, materiales reciclados y un fuerte sello emocional.

Toyota Claus: la Navidad acelera rumbo al Chaco para llevar alegría a los niños

(Por BR Un grupo de entusiastas del off-road decidió convertir la pasión por las camionetas y el espíritu solidario en una tradición anual que hoy moviliza a cientos de personas. Se trata de Toyota Claus, una iniciativa impulsada por Paraguay Overland (PYOV) en conjunto con Toyota y el Grupo Toyotoshi, que desde 2022 recorre los puntos más remotos del país para llevar regalos navideños a niños y niñas que, de otra manera, no podrían vivir esta celebración tan esperada.

El barro hecho fe: el legado de Eduardo Giménez, artesano de la Virgen de Caacupé en Areguá

(Por BR Areguá es una ciudad caracterizada por el trabajo a mano, la preparación del barro que luego se convierte en escultura, cerámica, tal vez un adorno, o una taza café que nos remonta a esa ciudad mágica lleno de historia y de arte. Y es así que, entre sus casonas antiguas, las calles adoquinadas, y la gran iglesia al pie de la arribada, se encuentra la historia de Don Eduardo Giménez Franco de 63 años, quien junto a su familia lleva 35 años trabajando en la elaboración de la Virgen de Caacupé.

Paramark crece con fuerza y apuesta por tecnologías que garantizan continuidad operativa

Paramark se consolida como uno de los actores relevantes en soluciones de codificación industrial, trazabilidad y automatización del final de línea. Lo que comenzó como una operación focalizada en equipos y servicios de Markem-Imaje, hoy se expande hacia un portafolio integral que combina innovación, soporte técnico especializado y una propuesta consultiva que apunta a maximizar la eficiencia operativa de sus clientes.

En San Estanislao, el riego vuelve a poner en marcha las chacras: productores retoman la siembra con nuevas semillas

(Por SR) En San Estanislao, donde la agricultura familiar sostiene buena parte de la economía doméstica, las parcelas vuelven a moverse. No solo por la entrega de semillas, sino porque un elemento clave entró nuevamente en escena: el sistema de riego, que permite a los productores del asentamiento 12 de Junio retomar sus cultivos después de un periodo de inactividad y de una sequía que golpeó con fuerza a la zona.

Zanahoria made in Itapúa: Capitán Miranda cubre el 95% del mercado nacional (y puede aumentar su producción otro 50%)

(Por SR) La capital paraguaya de la zanahoria no está en los discursos: está en el departamento de Itapúa, específicamente en Capitán Miranda y Tomás Romero Pereira, donde más de 200 productores y cerca de 2.000 personas trabajan todo el año para sostener un rubro que abastece el 95% del mercado nacional durante diez meses. La zanahoria itapuense no solo domina góndolas y mercados, sino que se ha convertido en una cadena económica clave para la región.