El brand key: lo que somos y lo que buscamos ser como marca

(Por Luna Rosales de Ojo de Pez) En el amplio mundo de las marcas, encontramos a las marcas personas, marcas empresas y marcas sociales, entre otras. Pero, ¿de qué manera podemos crear valor en cada tipo de marca? La respuesta es entendiendo su identidad.

La identidad de una marca se crea a partir de la percepción de las personas cercanas a ella, aquellas que constantemente son expuestas o eligen seguirla. Más allá de esto, se necesita entender sus impresiones, actitudes, expectativas y creencias de cada una. En este artículo, hablaremos acerca del brand key y cómo nos ayuda a reconocer este valor en el mercado.

Cuando hablamos del brand key nos referimos a una herramienta que nos permite capturar el valor de marca y a su vez:

-Determinar los valores y atributos sobre los cuales queremos construir nuestra marca para que exista consistentemente en el tiempo.

      

-Capturar el brand equity (o valor de marca) deseado, poniendo en claro dentro de la organización o empresa qué representa, qué debe hacer y cómo debe hacer su trabajo nuestra marca.

-Asegurar que todas las acciones internas y ejecuciones externas sean consistentes para contribuir a una diferenciación, así como a la construcción de su posicionamiento.

-Compilar en un documento (el brand key) todo lo que los involucrados en el trabajo cotidiano con la marca deben tener en cuenta a la hora de tomar decisiones estratégicas.

-Definir el camino que debemos seguir al menos por unos cinco años.

Para tener en cuenta:

-Siempre debemos desarrollar el brand key a partir del punto de vista de nuestros colaboradores y los consumidores. 

-Solo podemos tener un brand key, no existen dos ni mucho menos tres o más.

-El brand key es una declaración de cómo nos deben ver los consumidores a futuro, describiendo el posicionamiento que deseamos ganar.

-No debe ser una herramienta difícil de entender, tiene que poseer un lenguaje simple e inspirador por sobre todas las cosas.

Para todo ello, podemos basarnos en este instrumento:

1.     Raíz: parte del producto original, sus valores o beneficios que hacen de la marca lo que es y lo que queremos llegar a construir.

2.     Ambiente competitivo: se refiere al mercado y sus alternativas vistas desde el punto de

vista del consumidor y el valor relativo que la marca ofrece en un mercado específico.

3.     Target: las personas y las situaciones en las que nuestra marca se convierte en la

mejor opción. Aquí, podemos analizar las actitudes y valores, no solo factores demográficos.

4.     Insight: el elemento que todos conocemos de nuestros consumidores y las necesidades de

los mismos, sobre los cuales la marca está fundada.

5.     Beneficios: aquí nos referimos a los atributos funcionales, sensoriales y emocionales que

motivan a las personas a la compra.

6.     Valores y personalidad: tal como dice, nos referimos a los valores de la marca, aquello

que cree y busca representar por medio de su personalidad.

7.     Razones para creer: la prueba sustentable de los beneficios y la experiencia de la marca.

8.     Diferenciador: la razón más fuerte y competitiva por la cual el consumidor nos elige.

9.     Esencia: el corazón de la propuesta de valor de la marca.

Paraguarí sabe a Ña Nilda: la cafetería que nació del legado de una repostera con 40 años de historia

(Por BR) Fernando González, pastelero de la ciudad de Paraguarí, creció en la cocina de su mamá, Ña Nilda, quien hace 40 años se dedicaba a hacer tortas para toda la ciudad. Allí encontró la inspiración para emprender: dejó su trabajo estable, emigró a Estados Unidos para perfeccionarse en el sector pastelero y hoy abrió su propia cafetería y pastelería en honor a su madre, Ña Nilda

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.