Las marcas también pueden ser tóxicas: hoy el branding se mide por la confianza, no por las ventas
Durante años, el branding estuvo enfocado en diferenciar productos y posicionar empresas en la mente del consumidor. Hoy, las marcas funcionan cada vez más como las personas: tienen personalidad, emociones, valores y formas de relacionarse. Ya no basta con captar la atención; el verdadero desafío consiste en construir vínculos auténticos y sostenibles con las audiencias, según un informe de Aldasbrand.
Durante años, el branding estuvo enfocado en diferenciar productos y posicionar empresas en la mente del consumidor. Hoy, las marcas funcionan cada vez más como las personas: tienen personalidad, emociones, valores y formas de relacionarse. Ya no basta con captar la atención; el verdadero desafío consiste en construir vínculos auténticos y sostenibles con las audiencias, según un informe de Aldasbrand.