Del 20 al 22 de mayo de 2026, autoridades, expertos y altos directivos de entidades financieras de desarrollo de más de 20 países se darán cita en la capital paraguaya para debatir el futuro económico de América Latina y el Caribe en un contexto global atravesado por cambios tecnológicos, climáticos y geopolíticos.
Para César Vargas, gerente general del BNF, ser anfitrión implica mucho más que una responsabilidad logística. “Este evento posiciona a nuestro país como un punto de encuentro clave para el diálogo regional sobre financiamiento para el desarrollo y, para el banco, significa asumir un rol protagónico en la articulación de una agenda orientada al crecimiento inclusivo y sostenible”, afirmó en conversación con InfoNegocios.
Un regreso con peso estratégico
El retorno de la Asamblea de Alide a Paraguay no es menor. Después de una década y media, el país vuelve a ser sede del principal foro de banca de desarrollo de la región, en un momento en que la discusión sobre cómo financiar el crecimiento económico gana relevancia.
Desde el BNF destacan que este rol protagónico también refleja la evolución de la banca pública local. “Implica asumir un liderazgo donde se articulan esfuerzos, se movilizan recursos y se acompaña el crecimiento productivo del país con una visión moderna e inclusiva”, señaló Vargas.
Innovar, invertir e incluir: los ejes del debate
La edición 56 de la Asamblea girará en torno a tres pilares: innovación, inversión e inclusión, conceptos que marcan hoy la agenda de la banca de desarrollo a nivel global.
En el eje de innovación, el foco estará puesto en la adaptación del sistema financiero a la transformación digital, un proceso que redefine la forma en que se diseñan y distribuyen los productos financieros.
En cuanto a inversión, la discusión se centrará en cómo canalizar recursos hacia sectores estratégicos que generen empleo y aumenten la productividad, un rol clave para las instituciones financieras públicas.
Finalmente, la inclusión abordará el desafío de ampliar el acceso al financiamiento, especialmente en territorios y segmentos históricamente desatendidos.
“Tenemos una gran responsabilidad considerando la capilaridad del banco, con más de 80 oficinas en todo el país, lo que nos permite acercar soluciones financieras a distintos sectores productivos”, explicó Vargas.
Paraguay en el radar de la inversión
El contexto macroeconómico también juega a favor. Según el gerente general del BNF, Paraguay atraviesa un momento clave para posicionarse en el sistema financiero internacional.
“Estamos en el camino correcto, con un doble grado de inversión, lo que abre las puertas al sistema internacional y genera mayores posibilidades de atraer inversiones”, sostuvo.
En esa línea, el BNF trabaja con un plan estratégico a cinco años en el que la tecnología y la cercanía con los sectores productivos son ejes centrales. El objetivo es claro: facilitar el acceso al financiamiento y acompañar el crecimiento económico con herramientas modernas.
Un espacio para definir el rumbo regional
Durante los tres días de la Asamblea, los participantes debatirán temas como inversión productiva, innovación tecnológica, financiamiento climático, desarrollo de infraestructura resiliente y fortalecimiento de mercados de capitales.
Además, el evento incluirá la entrega de los Premios Alide 2026, así como actividades paralelas orientadas a profundizar en áreas como bioeconomía, transformación digital y alianzas público-privadas.
En un escenario global que exige nuevas respuestas, Paraguay apuesta a jugar un rol más activo. Y la Asamblea de Alide aparece como una oportunidad concreta para demostrarlo: no solo como anfitrión, sino como actor dentro de una conversación que definirá cómo se financia el desarrollo en la región.