¿Qué pasó de la terminal de Asunción? Ya no existe, no con ese nombre: modernización total llevaría 18 meses

La antigua Terminal de Ómnibus capitalina ya resulta tan inadecuada para las exigencias actuales que hasta el nombre quedó desfasado. Ahora se llama Estación de Buses y ya está en marcha el proceso de modernización encarado por la Municipalidad de Asunción, con un plazo máximo de finalización estimado en un año y medio. ¿Llegará a tiempo a destino?

Hoy seguimos con el tema de las terminales de transporte que tiene el país y si están adecuadas a la demanda actual. Esta vez le toca a la modalidad terrestre. ¿Qué tan apropiadas son las instalaciones de las terminales de buses de las principales ciudades del país, sobre todo la de la capital?

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“Antes teníamos una terminal obsoleta, pero ahora, con los trabajos que se están ejecutando, la presentación de la estación va a ser completamente diferente a la que conocemos. Ya existe una parte remodelada que quedó de primer nivel, con lugares comerciales bien demarcados, con una calidad de materiales impecable, que ya nos traen al siglo 21”, afirmó Nelson Mora, jefe de gabinete de la Municipalidad de Asunción.

Las instalaciones, luego de la remodelación parcial, muestran dos facetas absolutamente opuestas, con un sector impecable y que luce adecuado a las exigencias actuales, y otro espacio abandonado y ruinoso. El antes y el después en presentación tridimensional y en tiempo real.

La adecuación consta de dos fases: la primera fue la intervención directa en la infraestructura, afectada por el incendio de 2017, que comprometió parte de la planta superior donde se encontraban las oficinas administrativas y de recursos humanos, además de algunas de las ventanillas de venta de pasajes.

“Ya desembolsamos G. 12.000 millones en esta primera fase. Se renovó completamente el espacio y se garantiza el trabajo para los permisionarios. La calidad de los materiales también cambia la visión que el lugar ofrece a los usuarios y turistas, porque son de primer nivel”, expresó Mora.

La segunda fase, cuyo comienzo está proyectado para el 2024, incluye el mejoramiento de los detalles, de las escaleras mecánicas, ascensores y aire acondicionado central, más el circuito vial de la estación de buses -el ingreso y salida de las líneas- que ya está obsoleta, según lo admitido por el funcionario comunal.

“Eso está en proyecto ejecutivo y seguramente la próxima semana vamos a tener el modo y los tiempos de trabajo, pero yo calculo que van a ser entre 12 y 18 meses de obras. Todavía no tenemos todas las carpetas preparadas”, reconoció Mora, quien agregó que todavía no darán a conocer los montos que demandará la ejecución.

Asimismo, con el plan de circuito vial se busca maximizar la cantidad de espacio para las líneas locales y planea atraer a empresas de transporte extranjeras. “Todo eso se va a hacer cuando esté preparado el circuito vial. Hoy como está es un dolor de cabeza para todos y es difícil hacer un ofrecimiento comercial, pero cuando esté terminado va a tener una cara diferente”, dijo Mora.

La idea es poner en valor los espacios públicos -y la estación de buses lo es- así como se está haciendo en el Mercado de Abasto y en el Mercado N°4. “La intención es reorganizar lo existente y darle una mayor eficiencia, ser más transparentes administrativamente y ofrecer una mejor calidad de servicio para la ciudadanía. Todo esto va a ser una puesta en valor para la ciudad, turísticamente hablando. Va a ser un polo de atracción”, remarcó.

La voz privada

¿Qué opina el sector privado? Ariel Somoza, gerente de ventas de Nuestra Señora de la Asunción, sostuvo que en cuanto a infraestructura “está quedando coqueta” y se están haciendo bien las cosas en términos de boleterías, espacios de entretenimiento, que pueden atraer a la gente.

“Puede haber muchos comercios en la planta alta, bancos, financieras, cafeterías, cosas que hagan que la terminal tenga un flujo constante, no sólo de pasajeros, sino de gente común. Tiene que ser un centro comercial como en otros países de la región. Ahí todavía no la estamos pegando”, añadió.

Entre las deficiencias que todavía se notan en la principal estación del país, Somoza dijo que los vidrios deberían ser cerrados, de arriba abajo, por seguridad, y a la hora de ofrecer los servicios de una empresa se debería optar por una comunicación digital, como en los bancos. “Y es todo lo contrario a lo que debe ser una terminal inclusiva, y tampoco se ordenó la informalidad, que sigue abundando”, refirió.

Con respecto a las terminales de Ciudad del Este y Encarnación, las principales ciudades después de Asunción, señaló que todavía se encuentran muy atrasadas en infraestructura. “La de Ciudad del Este, dentro de todo, es un poco más limpia y ordenada, pero la de Encarnación es una vergüenza, ni siquiera merece llamarse terminal”, concluyó.

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