El titular del MIC, Javier Giménez, destacó que la estructura financiera acordada refleja el interés del capital internacional en proyectos de largo plazo vinculados a infraestructura y movilidad sostenible: US$ 200 millones corresponden a aportes de capital y US$ 150 millones serán desembolsados directamente por la empresa inversora. A esto se suma un componente importante, que es la participación de Fepasa y el modelo de joint venture con S&P, donde el 50% de la inversión será capital y el 50% restante, deuda otorgada por el Fondo de Desarrollo de Abu Dhabi, con tasas entre el 4% y el 5%.
El viceministro de Comercio y Servicios, Rodrigo Maluff, resaltó que “este es un proyecto transformacional para lo que es el transporte público en el área metropolitana de Asunción. En su primera fase busca mover más de 15 millones de pasajeros al año, llegando a 50 millones de pasajeros al 2050. Esto tiene todos los componentes de desarrollo territorial sobre la traza de la vía férrea y en las áreas de influencia directa de las estaciones, que van a impulsar el desarrollo de soluciones habitacionales”.
El sistema, diseñado inicialmente como tren eléctrico, apunta a convertirse en el primer proyecto de gran envergadura del país con un transporte urbano limpio, alimentado por energía 100% renovable. Esto implicará una reducción significativa de emisiones y un beneficio directo para la calidad de vida en la capital y sus alrededores.
El sistema unirá Asunción y Luque en su primera etapa, con paradas estratégicas que impulsarán el desarrollo urbano y comercial. “Serán nueve estaciones, cuya ubicación exacta se definirá con el proyecto ejecutivo previsto para finales de marzo. Una de las estaciones centrales estará en la zona de Brasilia, donde ya se ve un adelanto del impacto económico, como el de Distrito Perseverancia, un desarrollo urbano que hoy acumula más de US$ 300 millones en inversiones. Este ejemplo demuestra la capacidad del proyecto para activar nuevos polos comerciales, habitacionales y de servicios”, explicó Maluff.
Sobre el costo del pasaje, el viceministro adelantó que la tarifa estimada será de US$ 0,70 (aprox. G. 5.000), aunque deberá actualizarse hacia 2028, año en que se prevé que el tren entre en funcionamiento. El objetivo es integrar el sistema ferroviario al transporte público municipal y metropolitano, de modo que los pasajes de tren y bus puedan interoperar. “El sistema será 100% digital, integrado con los mecanismos de pago vigentes en el momento de su apertura”, afirmó Maluff.
Uno de los puntos técnicos más destacados es que el Tren de Cercanías se convertirá, según Maluff, en el proyecto de infraestructura con el retorno más bajo para el Estado. “Esto tiene mucho que ver con lo que buscamos apalancar con el grado de inversión: que la tasa de retorno para el concesionario no esté por encima del 9%”, puntualizó.