Jacks señaló que Paraguay ganó visibilidad gracias a una combinación de factores regionales y a una estrategia de posicionamiento internacional impulsada por el Gobierno.
“Paraguay se volvió un país atractivo para la inversión extranjera. Cuando uno viaja a foros internacionales, hoy se habla de Paraguay”, expresó.
El titular explicó que la organización trabaja en la atracción de capital extranjero mediante una red integrada por empresarios y grupos económicos de América Latina. Indicó que actualmente las principales oportunidades de inversión se concentran en tres áreas: energía, infraestructura tecnológica y logística regional.
En materia energética, sostuvo que Paraguay necesita ampliar y modernizar su matriz para responder a la creciente demanda global. Destacó que el país cuenta con una de las energías más competitivas del mundo gracias a la generación hidroeléctrica, pero afirmó que el siguiente paso consiste en diversificar las fuentes mediante proyectos solares, nuevas centrales hidroeléctricas y pequeñas usinas complementarias.
Uno de los proyectos con mayor proyección se relaciona con el desarrollo de parques tecnológicos y de inteligencia artificial. Jacks afirmó que Paraguay busca convertirse en el principal centro regional de infraestructura para IA y data centers en América Latina.
“Estamos hablando de inversiones multimillonarias en centros de datos y parques de inteligencia artificial”, indicó.
El empresario señaló que este tipo de iniciativas podría generar empleo calificado y dinamizar nuevos servicios vinculados al procesamiento de datos y la inteligencia artificial. Además, remarcó que los proyectos requerirán infraestructura, mantenimiento y operación especializada.
El tercer eje estratégico identificado apunta al fortalecimiento logístico mediante la integración entre la hidrovía y la ruta bioceánica. Jacks afirmó que Paraguay podría convertirse en un punto clave para el transporte de mercancías del Cono Sur hacia los océanos Atlántico y Pacífico. Según explicó, la bioceánica permitiría reducir hasta 20 días los tiempos de traslado de carga y fortalecer la seguridad alimentaria regional en un contexto geopolítico cada vez más complejo.
Sin embargo, el empresario advirtió que Paraguay todavía debe avanzar en reformas institucionales para transformar el interés internacional en inversiones concretas. En ese sentido, remarcó la necesidad de crear una nueva arquitectura de gobernanza energética que otorgue previsibilidad al mercado y permita atraer grandes capitales privados.
Jacks planteó la creación de un ente regulador independiente para el sector energético, similar al rol que cumple Conatel en telecomunicaciones. Según afirmó, el actual modelo limita la llegada de inversionistas porque concentra funciones regulatorias y operativas en un mismo actor.
“No se puede tener a una empresa siendo jugador y árbitro al mismo tiempo”, sostuvo.
Finalmente, aseguró que Paraguay atraviesa una oportunidad histórica para redefinir su modelo de desarrollo económico y convertirse en un hub energético, tecnológico y logístico de alcance regional.
“Tenemos que pensar en el nuevo país que podemos construir hacia adelante”, concluyó.