Una de ellas es Ron Residentas, que desde hace varios años apuesta por llevar esta costumbre a supermercados, bares y hogares con una versión premium del tradicional brebaje, elaborado con ron artesanal de miel virgen de caña de azúcar, ruda, limón y un sutil toque de almíbar.
Según Benoit Libourel, gerente comercial y de exportaciones de Ron Residentas, “para nosotros es importante estar presentes en esta tradición. Es un momento bisagra dentro del calendario paraguayo, al igual que San Juan y otras costumbres nacionales. Nos parece muy importante que Residentas pueda estar en la mesa y en la barra de muchos paraguayos durante esta fecha”.
La tradición sostiene que el carrulim debe consumirse el primer día de agosto para espantar enfermedades, renovar energías y comenzar una nueva etapa con buena fortuna. Año tras año, el ritual reúne a familias, amigos y vecinos en torno a una bebida que forma parte de la identidad cultural del país. Lejos de perder fuerza con el paso del tiempo, la costumbre parece fortalecerse.
Según Libourel, el consumo del carrulim continúa creciendo. “Hay algo muy paradójico. En términos generales, el consumo de bebidas viene disminuyendo, especialmente entre las nuevas generaciones. Pero el carrulim escapa completamente a esa lógica porque no responde a un consumo habitual, sino a un ritual. Eso hace que cada año la demanda aumente significativamente”.
La empresa comentó que, al tratarse de un producto cuyo mayor volumen de ventas se concentra prácticamente en una sola semana del año, la planificación logística y productiva comienza con varios meses de anticipación.
“Es un producto que prácticamente se vende en una semana de las 52 que tiene el año. Eso implica una preparación muy importante desde el punto de vista de la producción y la logística. Tenemos que fabricar, en pocos días, un volumen muy superior al habitual”, señaló.
Mientras que en 2025 la empresa produjo alrededor de 15.000 botellas, para esta edición prevé alcanzar unas 22.000 unidades, un incremento cercano al 47%.
“Nos preparamos mucho mejor este año, pero igualmente creemos que la demanda volverá a superar nuestras expectativas. Cada temporada el carrulim sigue creciendo y estamos convencidos de que volveremos a romper nuestros propios registros”, comentó Libourel.
Además del contenido, Residentas decidió diferenciarse mediante una presentación que combina la tradición del carrulim con la identidad histórica de la marca.
“Quisimos darle el sello de nuestra marca, aportar identidad y también unir la historia de las Residentas con una de las tradiciones más representativas del Paraguay. Nos parece muy lindo que esas dos imágenes convivan en una misma botella”, explicó.
El producto está elaborado con el ron artesanal de miel virgen de caña de azúcar que caracteriza a Residentas, destilado en alambiques de cobre mediante un método centenario desarrollado por maestros artesanos paraguayos.