Mobiliarte ejecutó más de 20.000 m2 de cerramientos modulares en las Oficinas del Gobierno

(Por NL) El proceso de equipamiento de las nuevas oficinas del Gobierno, financiado por Itaipú Binacional dentro del plan de provisión de mobiliario para dependencias estatales, sigue sumando participación de empresas paraguayas. En ese marco, Mobiliarte fue adjudicada mediante licitación pública para ejecutar la provisión e instalación de divisorias modulares internas, una intervención que abarcó más de 20.000 m2 distribuidos en tres torres y un total de 32 pisos.

La firma estuvo a cargo de la denominada “arquitectura interior” del complejo: sistemas de cerramientos livianos que permiten organizar, delimitar y estructurar los distintos ambientes de trabajo sin necesidad de recurrir a obra civil tradicional.

Fundada en 1995, Mobiliarte nació a partir de la visión de su fundador, Edson Koerich, quien introdujo al mercado paraguayo propuestas premium vinculadas al diseño y mobiliario de alta gama. Con el paso de los años, la compañía evolucionó hasta convertirse en una firma enfocada en soluciones integrales de mobiliario y diseño, tanto para espacios residenciales como corporativos, trabajando con marcas internacionales como Florense y Caderode.

Dentro del segmento corporativo, la empresa se especializa en divisorias piso-techo, mobiliario para oficinas y equipamientos orientados a combinar funcionalidad, privacidad, confort acústico y diseño contemporáneo. Su propuesta, explicaron desde la firma, no se limita a dividir espacios, sino a desarrollar ambientes corporativos eficientes y alineados con la identidad institucional de cada cliente.

En el caso específico de las nuevas oficinas gubernamentales, el sistema implementado combina estructuras de aluminio, paneles de MDF revestido y superficies vidriadas, una solución que permite configurar espacios cerrados o abiertos según las necesidades operativas de cada dependencia.

El proyecto incluyó la creación de mesas de entrada, salas de reuniones, oficinas privadas, auditorios, salas de lactancia y espacios colaborativos con divisiones estratégicas. Según explicaron desde la empresa, uno de los principales objetivos fue optimizar y organizar los ambientes de trabajo con una lógica flexible que permita futuras modificaciones sin grandes intervenciones estructurales.

Uno de los principales atributos del sistema es precisamente su adaptabilidad: las divisorias pueden desmontarse, reubicarse y reconfigurarse conforme cambien las necesidades, distribuciones o jerarquías dentro de la organización.

Desde Mobiliarte señalaron que esta flexibilidad responde a una transformación más amplia en la concepción de los espacios laborales. “Las oficinas ya no se diseñan únicamente para trabajar, sino también para generar bienestar, productividad y una mejor experiencia para las personas”, afirmaron.

En ese contexto, conceptos como la neuroarquitectura ganan protagonismo, priorizando el ingreso de luz natural, la integración visual, el confort acústico y entornos más humanos y funcionales. Las soluciones en vidrio, aluminio y aislamiento acústico permiten precisamente alcanzar ese equilibrio entre privacidad y colaboración, sin resignar amplitud ni estética.

La demanda de este tipo de equipamientos crece tanto en el sector privado —particularmente entre bancos, corporaciones, estudios profesionales y compañías tecnológicas— como en instituciones públicas que buscan modernizar sus oficinas y adaptarlas a nuevas dinámicas de trabajo.

Más allá del mobiliario tradicional, el proyecto refleja cómo el diseño de los espacios estatales empieza a incorporar criterios contemporáneos de flexibilidad y eficiencia. En esa lógica, incluso las “paredes” dejan de ser estructuras fijas para convertirse en sistemas dinámicos, desmontables y reconfigurables, pensados para acompañar la evolución de las instituciones y hacer más eficiente la gestión del espacio.

Financiamiento a medida: estimulan industrias con alto potencial y proyección internacional

En un momento en que el país busca dar el salto de la producción primaria a la industrialización, el Viceministerio de Industria y la banca pública dieron un paso concreto hacia ese objetivo. El viceministro Javier Viveros se reunió con representantes de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y del Banco Nacional de Fomento (BNF) para analizar herramientas financieras a medida para el sector industrial. Dominica Zavala, miembro del directorio de la AFD, detalló los instrumentos disponibles y los desafíos que enfrenta la banca de desarrollo para profundizar su alcance en sectores de alto potencial como el avícola, porcino y de agroalimentos. 

Empresa brasileña invertirá US$ 50 millones en Caaguazú y apunta a completar un eslabón clave de la cadena avícola

(Por SR) La industria avícola paraguaya suma un nuevo jugador con la empresa brasileña Pluma, que prevé instalarse en Yhú, departamento de Caaguazú, con un proyecto orientado a la producción de huevos fértiles y pollitos carniceros, un eslabón que hoy todavía depende en buena medida de la importación y que resulta clave para fortalecer la integración productiva del sector. Según informó el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), la inversión proyectada ronda los US$ 50 millones y generaría unos 200 empleos directos.