¿Qué dicen los analistas sobre el futuro del mercado petrolero internacional?

Según Miguel Bazán, de la Cámara de Distribuidoras Paraguayas de Combustible (Cadipac), la intervención de Estados Unidos en Venezuela no tuvo ni tendrá consecuencias inmediatas en el mercado internacional del combustible, puesto que el mercado de hidrocarburos ya tenía asumidas previsiones y no se observaron variaciones en los precios.

Según World Energy Trade, la lista de los 10 mayores yacimientos petrolíferos del mundo por producción está compuesta por: Arabia Saudita (con los campos Ghawar y Safaniya), Kuwait (Burgan), Irán (Ahvaz, Gachsaran y Aghajari), Emiratos Árabes Unidos (Upper Zakum), China (Daqing), México (Cantarell) y Venezuela (Costa Bolívar). Estos países de Oriente Medio y América Latina concentran las mayores reservas de petróleo recuperable del planeta.

El precio del barril de petróleo se ubica en US$ 58 en Estados Unidos, registrando una apreciación del 1,66% este lunes. Bazán sostuvo que el precio se mantiene “igual” y que, a mediano plazo, podrían verse variaciones. Dichas variaciones podrían ser producto de la toma de la infraestructura petrolera venezolana por parte de Estados Unidos, una acción anticipada por Donald Trump el domingo.

Por su parte, el economista Rodrigo Ibarrola añadió que Venezuela no comercia en el mercado formal debido a las sanciones, por lo que no es un jugador relevante en el comercio internacional de crudo. “Lo que pase en Venezuela no debería afectar mayormente la cotización actual. En el mediano plazo, la expectativa de que empresas estadounidenses comiencen a explotar las refinerías venezolanas podría influir en el precio, -en su disminución- ante la expectativa de una mayor oferta”, aseguró.

Ibarrola agregó que todo sigue siendo una incógnita, especialmente hasta conocer la magnitud de la inversión requerida para restablecer la capacidad de producción.

Por otro lado, mencionó que para China, Venezuela no es un proveedor relevante. El país asiático importa cerca de 11 millones de barriles diarios, de los cuales aproximadamente el 60% proviene de Medio Oriente (Arabia Saudita, Omán, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Catar) y de Malasia. Venezuela produce alrededor de 850.000 barriles diarios, de los cuales solo 268.000 se destinan a China. “Desde el punto de vista energético, no creo que represente un problema para China”, subrayó.

Actualmente, la demanda de petróleo de China crece a un ritmo más lento, debido al aumento de las ventas de vehículos de nueva energía (NEV, por sus siglas en inglés). Además, esta desaceleración se explica por la caída del sector inmobiliario, la creciente popularidad de los camiones a gas natural licuado y la expansión de la red ferroviaria de alta velocidad.

Los NEV desplazaron 28 millones de toneladas de gasolina en China, lo que contribuyó a una disminución estimada del 3,1% en el consumo de este combustible. Sinopec, la mayor refinería del país, prevé que los NEV hayan reducido el consumo de gasolina en China en un 2,4% en 2025.

Tal como mencionó Ibarrola, Venezuela utilizaba canales ilegales para la exportación de petróleo. Una de las estrategias consiste en exportar crudo a Malasia —el tercer mayor proveedor de China— y desde allí enviarlo al país asiático.

El consultor Stan Canova también opinó sobre el tema y coincidió con Miguel Bazán en que no hubo saltos en los tableros del West Texas Intermediate (WTI). “Ni Rusia, ni China ni Irán tuvieron reacciones agresivas, más allá de los comunicados”, complementó.

Además, afirmó que la infraestructura de la industria petrolera venezolana ya se encuentra en decadencia. “La producción mundial, liderada por Arabia Saudita, está muy lejos de la potencia que podría ofrecer Venezuela”, concluyó.

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