De acuerdo con el reporte, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 0,8% mensual en abril, por encima de las previsiones del mercado, debido principalmente a un fuerte ajuste en los combustibles, cuyos precios subieron 12,1% mensual.
El informe destaca que este incremento fue parcialmente compensado por la caída en los precios de bienes durables y alimentos, favorecidos por un guaraní fortalecido y una baja en frutas y verduras. Aun así, la inflación interanual pasó de 1,9% en marzo a 2,3% en abril.
En ese contexto, Itaú revisó al alza su proyección de inflación para finales de 2026, pasando de 3,5% a 4,0%, considerando nuevos aumentos en combustibles vigentes desde mayo y una serie de registros superiores a lo esperado.
Pese a ello, el BCP decidió mantener la tasa de política monetaria en 5,50% por segundo mes consecutivo. Según el reporte, la autoridad monetaria considera que el shock en los precios de la energía sería transitorio y que las presiones inflacionarias subyacentes permanecen contenidas.
En materia de actividad económica, el documento sostiene que Paraguay mantiene un escenario de crecimiento sólido. El Indicador Mensual de la Actividad Económica del Paraguay (IMAEP) registró un crecimiento interanual de 3,8%, impulsado principalmente por el sector servicios, además de aportes positivos del sector primario y de la industria manufacturera.
Itaú mantuvo su previsión de crecimiento del PIB paraguayo para 2026 en 4,0%, sustentada principalmente en la expectativa de una buena cosecha agrícola y en condiciones climáticas favorables.
Otro de los puntos abordados en el informe es el fortalecimiento proyectado del guaraní. La entidad financiera ajustó su previsión cambiaria y ahora estima un tipo de cambio de G. 6.450 por dólar para finales de 2026, frente a los G. 6.650 previstos anteriormente.