Cuando subirse a la tendencia no alcanza: la estructura detrás del contenido que sí funciona

(Por BR) Muchas veces uno se pregunta ¿Por qué nadie está interactuando con mi contenido? y muchas veces lo que está fallando es la estructura, en un ecosistema donde sobran los reels virales, audios en tendencias y distintos formatos que se van replicando a gran velocidad, muchas veces uno apuesta a subirse a la tendencia como atajo para ganar visibilidad. Sin embargo, los resultados no siempre acompañan. Para Gaby Fernández, freelance creative designer, el problema no está en la tendencia, más bien en cómo y por qué se la utiliza.

“Las tendencias dan una sensación de tranquilidad, es como pensar: si todos lo están haciendo, algo debe funcionar. El problema es que muchas veces se copian sin pensar si eso realmente encaja con la marca de uno”, explicó Gaby.

Fernández sostuvo que una marca sin identidad clara es especialmente vulnerable a este fenómeno. En esos casos, las tendencias no potencian el mensaje, más bien lo desdibujan. “La tendencia no está mal. El problema es usarla sin filtro, sin criterio”, dijo.

Entre los errores más frecuentes que detecta en estrategias de contenido, tanto en marcas como en creadores aparece el “postear por cumplir”. Publicar para llenar el feed, sin un objetivo claro, suele generar desgaste y poca conexión real con la audiencia. A eso se suma la repetición mecánica de fórmulas ajenas, sin entender por qué funcionan en otros contextos.

Otro punto crítico es la falta de identidad visual o de un tono definido. “Cuando no hay coherencia estética ni discursiva, el contenido puede ser lindo, pero no construye una marca y medir el éxito solo por likes o visualizaciones termina siendo engañoso”, señaló.

La diferencia entre “postear por postear” y comunicar con estrategia está, justamente, en la intención. Para Fernández, cada pieza de contenido debería responder a una pregunta básica: ¿para qué estoy publicando esto? Puede ser para generar confianza, explicar un producto, posicionarse como referente o vender. Pero siempre debe haber un propósito detrás.

“Cuando hay estrategia, sabés por qué estás publicando algo. No es solo llenar espacios”, dijo. Esa claridad ordena el mensaje, y también vuelve el proceso más natural y menos forzado. El público lo percibe, y la respuesta suele ser mejor.

Antes de publicar cualquier contenido, la creativa recomienda frenar un segundo y hacerse preguntas simples, pero puntuales ¿a quién le estoy hablando?, ¿qué quiero que esa persona sienta o haga?, ¿esto me representa de verdad o lo subo solo porque toca? También invita a analizar si el contenido suma a lo que la marca viene construyendo o si, por el contrario, genera ruido.

“Pasa mucho con los trends virales o los audios en tendencia. Nos subimos porque son virales, pero no tienen nada que ver con la identidad de la marca”, advirtió. En esos casos, el contenido puede tener alcance, pero no deja huella.

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