El director del INE, Iván Ojeda, explicó que actualmente el 20% de la población paraguaya se encuentra en situación de pobreza, lo que equivale a aproximadamente 1.180.000 personas, mientras que la pobreza extrema afecta a 244.000 ciudadanos. “Nosotros damos a conocer cifras y podemos afirmar que hoy en Paraguay los que están en la pobreza son cerca del 20% de la población, y los que están en la pobreza extrema son alrededor de 244.000 personas”, señaló Ojeda.
La medición de la pobreza monetaria se basa en la capacidad de los ciudadanos para costear una canasta básica. En este sentido, se considera en pobreza extrema a quienes tienen un ingreso per cápita diario menor a G. 13.000, mientras que la pobreza general abarca a quienes no alcanzan los G. 29.000 diarios.
Ojeda destacó el impacto positivo de los programas de transferencia no contributiva, como Tekoporã, el almuerzo escolar y la asistencia a adultos mayores. “Si no existiesen los planes de transferencia, la pobreza extrema pasaría del 4,1% actual al 6,6%. Se logró mantener la pobreza extrema en 2,5 puntos porcentuales menos gracias a estos programas”, afirmó.
De acuerdo con el informe, la pobreza total alcanzaría el 24% sin la ayuda del almuerzo escolar o la asistencia alimentaria a adultos mayores. Además, los ingresos en general superaron el índice de inflación del país, que en junio de 2024 fue del 9%.
Otro dato relevante es la variación en el ranking de departamentos con mayor nivel de pobreza. Actualmente, Concepción encabeza la lista con un 37,8% de su población en situación de pobreza, desplazando a Caazapá, que históricamente lideraba este indicador. Caaguazú, con un 30,8%, es otro de los departamentos más afectados.
Llamado a evaluar la metodología
El economista y MBA Stan Canova expresó la necesidad de analizar en profundidad la metodología empleada por el INE. “Hay que ver la fuente de datos y la metodología que usan. Hicieron un censo que mostró que Paraguay cuenta con menos cantidad de gente, estamos entre 6 millones, cuando todos pensábamos que éramos más”, mencionó.
Canova también resaltó la importancia de contrastar estos informes con otros estudios similares para obtener una visión más precisa de la realidad. “Es importante que este tipo de informes se contraste con otros del mismo tipo y, tal vez, con otras metodologías”, sostuvo.
Por otro lado, el economista cuestionó los criterios utilizados para definir la situación socioeconómica de los ciudadanos. “Los conceptos de pobre y pobre extremo deben clarificarse. Yo llegué a ver reportes que decían que si ganás más de G. 4.000.000 ya sos de la clase alta. Eso no tiene sentido”, enfatizó Canova.