Ruedas de alto vuelo: Japón inició producción de un auto volador que llegaría en 2025

En Japón, el Grupo Suzuki arrancó de manera oficial la producción del que será su primer automóvil volador. Tras una firma de contrato en cooperación con SkyDrive, la fabricación se lleva a cabo en una planta propiedad de la empresa multinacional japonesa.

Desde el pasado 6 de marzo, los trabajos se vienen realizando específicamente en Iwata, prefectura de Shizuoka. El CEO de SkyDrive, Tomohiro Fukuzawa, el presidente de Suzuki, Toshihiro Suzuki, fueron los encargados del puntapié inicial en la fabricación.

El aparato de electro movilidad aérea conocido como eVTOL espera ponerse a la orden de los clientes a partir de 2025. Por otra parte, mencionan a India como uno de los primeros países en el que se pondría en venta el coche volador de Suzuki, atendiendo a que representa casi el 50% de los vehículos que transitan las calles.

Características

En cuanto a las bondades del coche volador de Suzuki, tendría una capacidad para tres pasajeros, incluido el piloto. Y aunque podrá volar, tendrá inicialmente un recorrido de no más de 15 km, por la potencia del motor, del cual no ofrecieron detalles. Con sus 13 m de alto y 3 m de alto, alcanzaría una velocidad máxima de 100 km/h, con un peso total de 1.400 kg.

Lo que Suzuki y SkyDrive se encuentran realizando no es el primer intento en cuanto a la creación de un coche que pueda surcar los cielos. En 2023, la empresa alemana Lilium probó a lo que llamó su taxi volador, que hasta hoy se continúa desarrollando.

Por otro lado, el eVTOL fabricado por las empresas Umiles Next y Tecnalia, realizó un vuelo en 2022, en España. También presentado en aquel entonces como un taxi aéreo, tiene la potencia para transportar solo hasta dos personas, con una carga máxima de 100 kg. También sigue en fase de desarrollo.

Guerra en Medio Oriente: cómo el shock externo reconfigura las expectativas económicas en Paraguay

A poco más de un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente, la economía global ya muestra efectos rápidos, tanto en los mercados financieros como en los flujos comerciales. Paraguay, pese a estar geográficamente alejado del conflicto, no quedó al margen: el encarecimiento del petróleo, la presión sobre la inflación, el cambio en las expectativas de tasas y una mayor aversión al riesgo comienzan a configurar un nuevo escenario para la economía.