La conexión 100 veces más rápida que el WiFi

El matemático Arturo Campos, desde su sobria oficina de un barrio de clase media del DF, se visualiza como el próximo Steve Jobs mexicano. Asegura que su empresa, Sisoft, es la primera en el mundo en comercializar la tecnología LiFi, que usa la luz directa para transmitir datos a un coste menor de 200 dólares.

Una conexión 100 veces más potente que el WiFi y más segura, "imposible de hackear", cuenta. Desde una farola de la calle, cualquiera podría estar recibiendo Internet a una velocidad muy superior y un láser invisible puede enviar información hasta 10 kilómetros y llevar la conexión a las zonas más rurales sin necesidad de cables. "Venimos a democratizar Internet", declara Campos.
 
Reconoce no haber sido el inventor del LiFi, pero sí el primero en llevarlo al mercado. El científico de la Universidad de Edimburgo, Harold Haas descubrió en 2011 que la luz de un solo LED (diodo emisor de luz) era capaz de transmitir más datos que una antena de telefonía. "Haas recuperó lo que ya había descubierto Edison. La humanidad ha vivido rodeada de cables los últimos 100 años. Hasta ahora", apunta el empresario.
 
El LiFi viene a solucionar el problema de la saturación del espectro de radiofrecuencia. Se estima que en el año 2019 el tráfico mundial de datos se incrementará hasta los 24,3 exabytes al mes (24.300 millones de gigabytes). "Habrá unos 2.000 millones de aparatos conectados a WiFi. Esta conexión 5G va a ampliar ese espacio", explica Campos. 
 
Sisoft lleva desarrollando unos prototipos desde 2010. El aparato que ha creado consiste en un receptor y una lámpara con un chip encargado de descodificar la información que actúa como un router. Su coste es de 2.500 pesos (unos 135 dólares). Campos muestra cómo funciona: "Desde mi teléfono, conectado a Internet, le envío la información de audio a la lámpara y ésta a los altavoces", explica. La música suena.
 
Funciona como un código morse avanzado. Con sólo instalar un modulador, un LED es capaz, no sólo de dar luz, sino también de transmitir datos. Estos moduladores hacen que la luz se encienda y apague millones de veces por segundo creando los ceros y unos binarios que cifran los datos. El parpadeo es imperceptible para el ojo humano, pero no para unos fotodiodos colocados en los móviles u ordenadores que se encargarán de recoger los cambios de la luz e interpretarlos para convertirlos en información. De esta forma, toda la red de iluminación de una casa se convertiría así en un gran router con múltiples puntos de conexión al que conectar los gadgets. Lo mismo podría ocurrir con el alumbrado público.

El e-commerce local se acerca a US$ 3.000 millones y al 5% del PIB (apunta a llevar las ventas a mercados internacionales)

(Por MV) El comercio electrónico paraguayo entra en una nueva etapa. Con un mercado que este año podría superar los US$ 3.000 millones y acercarse al 5% del PIB, el sector busca seguir consolidando las ventas digitales dentro del país y avanzar hacia un modelo de comercio electrónico transfronterizo que permita a las empresas locales colocar sus productos en mercados regionales e internacionales.

Ciudad del Este ya no es la ciudad que el país cree conocer

(Por Carlos Gómez Núñez) Me fui de Ciudad del Este a los doce años y volví siendo adulto, con una convicción que en ese momento no era fácil de explicar en Asunción: que esta ciudad iba a ser mucho más que la ciudad de las compras. Hoy, cuando en la capital todavía se habla de Alto Paraná como un mercado secundario, me da la sensación de que la conversación pública va bastante atrás de lo que está pasando en la calle. Y esa distancia, a mi criterio, es la oportunidad.