Aparte de las vacunas, ¿cuáles son los otros tratamientos desarrollados para combatir el COVID-19?

Las vacunas contra el COVID-19 reducen el riesgo de infección en un 91% y 100% para evitar desarrollar cuadros graves para las personas que recibieron las dosis completas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU. ¿qué quiere decir esto? Que existe un riesgo de contraer la enfermedad, sin embargo, serían síntomas más leves y cortos, y al parecer existen “menos probabilidades de transmitir el virus a otras personas”, dijo Rochelle P. Walensky, directora del CDC, quien enfatizó que “las vacunas COVID-19 son una herramienta fundamental para superar esta pandemia”.

Está claro que las vacunas son el camino para superar la pandemia, por la protección que otorgan a los inmunizados. De acuerdo a un estudio publicado por el CDC, en las personas total o parcialmente vacunadas el virus era 40% menos detectable en la nariz, donde permaneció por seis días. Por otra parte, aún no queda claro cuánto dura la inmunidad de cada vacuna o la necesidad de refuerzos.

Y ante la posibilidad de que el virus permanezca en la población, al menos en una forma más leve, las farmacéuticas desarrollan otros tratamientos para enfrentar al COVID-19. De acuerdo con la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés), actualmente los laboratorios estudian la implementación de: antivirales, que evitan la multiplicación del virus; terapia celular, con productos con inmunoterapia celular, como células madres y otras relacionadas; terapia genética, con productos que buscan modificar o manipular de un gen o alterar las propiedades biológicas de células vivas; terapia con anticuerpos neutralizantes, mediante la aplicación de anticuerpos y productos derivados de la sangre; inmunomoduladores, con productos para modificar la respuesta inmunitaria del organismo.

En el caso de antivirales, Pfizer anunció que su nuevo antiviral oral iniciaría la fase 1 de estudio a finales de marzo de este año. Según la farmacéutica estadounidense, estudios in vitro demostraron que el candidato clínico PF-07321332 es un potencial inhibidor de la proteasa −enzima que rompe los enlaces de las proteínas− con una actividad viral potencial contra el Sars-CoV-2. Por otra parte, el medicamento demostró actividad frente a otro tipo de coronavirus, lo que sugiere un uso potencial para el tratamiento del COVID-19 así como otras variedades que en el futuro representen una amenaza.

Por su parte, Merck Sharp & Dohme Corp en conjunto con Ridgeback Biotherapeutics desarrollaron el antiviral oral molnupiravir (MK-4482/ EIDD-2801) para casos leves a moderados. Los datos finales de la fase 3, en la que participan pacientes no hospitalizados, estarían listos entre setiembre y octubre de este año.

Mientras que también en marzo, Bristol Myers Squibb y la Universidad Rockefeller anunciaron un acuerdo para desarrollar, fabricar y comercializar un nuevo tratamiento de anticuerpos monoclonales neutralizantes, que son proteínas creadas en un laboratorio. De acuerdo al comunicado de Bristol Myers Squibb, a pesar de la creciente disponibilidad de vacunas, habrá personas que contraerán la enfermedad, por lo que necesitarán tratamiento. En este sentido, la terapia propuesta bloquea la proteína spike del Sars-CoV-2, lo cual neutraliza el virus. Los datos preclínicos indican que el método podría ser efectivo para múltiples variantes del virus.

En lo que a tratamiento celular se refiere, la terapia con células madre mesenquimales, las cuales fueron estudiadas extensamente en medicina regenerativa, podría reducir la lesión pulmonar e inhibir la respuesta inflamatoria mediada por células inducida por el SARS-CoV-2, según los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de EE.UU.

Hernán Streber: “Queremos una industria cada vez más fuerte, más robusta y preparada para responder a cualquier necesidad sanitaria”

(Por MV) El sector farmacéutico atraviesa una etapa de crecimiento sostenido, impulsada tanto por una mayor demanda local como por el fortalecimiento de la capacidad productiva y las exportaciones. Hernán Streber asumió recientemente la presidencia de la Cámara de la Industria Química Farmacéutica del Paraguay (Cifarma), desde donde apunta a continuar fortaleciendo la industria nacional y avanzar hacia mercados internacionales más exigentes.

Giuliana Scavone: “El nuevo local en Distrito Perseverancia combinará nuestras líneas tradicionales y nuevos productos"

(Por BR) El consumo de productos saludables se instala cada vez con más fuerza en la mesa de los paraguayos, dejando atrás la idea de que comer sano significa necesariamente estar a dieta. En los últimos años, el mercado experimentó un crecimiento importante impulsado por nuevas marcas, eventos especializados y una conversación cada vez más amplia alrededor del bienestar y la alimentación consciente.

Plan Nacional de Desarrollo 2050: ¿por qué se habla de mayor articulación con el sector privado y de reformas desafiantes?

Nuestro país avanza hacia una mayor exposición internacional. El crecimiento de la inversión extranjera, el avance exportador, la mejora de la imagen país y la obtención del segundo grado de inversión empiezan a modificar la conversación sobre el futuro económico. Detrás de esos indicadores aparece el desafío de cómo transformar ese crecimiento en un proceso sostenido de desarrollo a largo plazo.

El proyecto de € 100 millones que se hundió y la lección que deja para quienes invierten en el país

(Por NL) Paraguay se consolidó en los últimos años como uno de los destinos elegidos por inversores extranjeros y nacionales que buscan desarrollar proyectos, adquirir tierras o resguardar su patrimonio. Sin embargo, cuando las bases jurídicas no están bien construidas desde el inicio, incluso los emprendimientos más ambiciosos pueden terminar envueltos en largos litigios y pérdidas millonarias.