“Gracias a Dios está todo bien. Tenemos un auge de movimientos, como solemos tener siempre en enero”, señaló Said Taigen, referente del sector comercial esteño. Según explicó, el ingreso constante de visitantes se traduce en actividad económica sostenida: “Hay mucha gente que está entrando a Ciudad del Este desde Brasil. Estamos bien económicamente, comercialmente, tenemos ventas y todo sin ningún problema”.
Este escenario se da en un momento en el que la movilidad regional sigue en niveles elevados. De acuerdo con datos difundidos por la Dirección Nacional de Migraciones, en los primeros 15 días del año se registraron más de 780.000 movimientos de entrada y salida del país, una cifra que refleja el intenso tránsito propio de la temporada alta. El director de Migraciones, Enrique Kronawetter, destacó que este comportamiento responde al período vacacional y a la reactivación del turismo regional, con fuerte incidencia en zonas fronterizas como el Alto Paraná.
Para el comercio esteño, el movimiento de personas es un factor decisivo. Taigen remarcó que, incluso con dificultades operativas, la ciudad sigue recibiendo visitantes: “A pesar de todo, estamos recibiendo turistas. Estamos mejor que el año pasado”. En esa línea, aseguró que los indicadores comparativos son positivos y citó como antecedente el último Black Friday, al que calificó como “el mejor de todos los años”.
Uno de los puntos que genera mayor preocupación en el sector se relaciona con la circulación en el Puente de la Amistad y las decisiones vinculadas al tránsito de ómnibus y camiones. Taigen explicó que algunas medidas anunciadas del lado brasileño generaron alerta en el comercio, las agencias de turismo y el sector hotelero, aunque posteriormente fueron suspendidas para su revisión en instancias bilaterales.
Más allá de esa coyuntura, el empresario fue enfático al señalar el impacto que tiene el tránsito pesado en horarios pico: “Ellos entran en horario pico, cuando van a entrar nuestros turistas y nuestros intercambios comerciales. En ese horario ocupan la mitad del puente y hacen que la gente demore una hora y media para entrar y salir”. Desde su perspectiva, liberar el paso durante el día para vehículos livianos y turismo permitiría un salto significativo en la actividad: “Podemos duplicar o triplicar nuestras ventas, nuestro tributo al turismo y también el empleo”.
Ciudad del Este, recordó, es “netamente una ciudad comercial” y su recuperación plena depende de facilitar el acceso de los visitantes. “Cuando se facilita la entrada de los turistas, gana todo el mundo. Desde acá hasta Asunción”, afirmó. En ese sentido, destacó que el comercio no busca beneficios sectoriales, sino una solución que impacte en toda la economía regional.
Con un flujo constante de turistas, mejores números que el año anterior y un comercio que vuelve a mostrar resiliencia, Ciudad del Este arranca el año reafirmando su rol como motor económico del este del país. El desafío, coinciden los actores del sector, pasa ahora por acompañar ese dinamismo con decisiones que faciliten la circulación y potencien el efecto multiplicador del turismo en toda la región.