Originalmente fundado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay con la firma del Tratado de Asunción el 26 de marzo de 1991, el Mercosur es uno de los espacios más importantes de integración en América Latina. En 2026, el bloque celebra 35 años de cooperación regional y avances en su estructura institucional, comercial y productiva.
Para analizar el papel del Mercosur en la inserción internacional de Paraguay, InfoNegocios conversó con Luis Castiglioni, exministro de Relaciones Exteriores y exministro de Industria y Comercio, quien ofrece una perspectiva desde su experiencia en el servicio público.
Una plataforma para competir en mercados exigentes
Uno de los hitos más relevantes en la historia reciente del Mercosur es el acuerdo con la Unión Europea, tras más de 25 años de negociaciones. Este tratado promete crear una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo, con cerca de 700 millones de personas y decenas de miles de millones de dólares en potencial de intercambio comercial.
“El acuerdo con la Unión Europea es, desde todo punto de vista, muy beneficioso para la región y, en particular, para Paraguay”, afirmó Castiglioni. “Vamos a acceder a un mercado de primer nivel, con muy altos estándares de exigencia, que nos va a ayudar a ganar muchísima capacidad competitiva”. Según el exministro, dicha integración obliga a elevar los estándares de producción y productividad para abastecer mercados exigentes, beneficiando a los productores nacionales.
Este acuerdo permitirá a los países del Mercosur exportar productos con menores barreras arancelarias a la UE y, al mismo tiempo, atraer inversiones y tecnologías que impulsen la competitividad regional. Castiglioni destacó que “acceder a precios únicos y diversificar nuestra producción” es un objetivo clave para la economía paraguaya.
Más beneficios dentro del bloque
Si bien el tratado con la UE marca un nuevo hito, el Mercosur también ha sido fundamental para el comercio intrarregional. “Nuestros principales socios comerciales están dentro del Mercosur: Brasil y Argentina”, recordó Castiglioni, señalando que la mayor parte del intercambio de bienes y servicios de Paraguay se da con estos países.
De acuerdo con datos del Banco Central del Paraguay, a febrero de 2026, las exportaciones estuvieron lideradas por Argentina, que concentró el 41,6% del total, impulsadas principalmente por soja, energía eléctrica y autopartes. Brasil se ubicó en segundo lugar con el 28,6% de participación, con una canasta exportadora similar.
El Mercosur ha facilitado, mediante la eliminación progresiva de aranceles, un mayor flujo de exportaciones e importaciones entre sus miembros. Asimismo, instrumentos como el Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (Focem) han permitido financiar proyectos de infraestructura y desarrollo que potencian el crecimiento regional.
Además, el bloque ha consolidado regímenes especiales, como el de maquila, que han atraído industrias a Paraguay y han ampliado la participación del país en cadenas productivas regionales.
Desafíos de la integración
A pesar de los avances, el Mercosur enfrenta retos, y uno de los principales es la armonización total del arancel externo común, un componente esencial para fortalecer la unión aduanera y competir globalmente con reglas homogéneas frente a terceros mercados.
“Todavía hay barreras no arancelarias y proteccionismo en algunos sectores”, explicó Castiglioni, quien considera que superarlas gradualmente es clave para consolidar el proyecto integracionista.
Otro desafío a futuro es profundizar la libre circulación de servicios y profesionales, aspectos que actualmente están menos desarrollados que el comercio de bienes.
Un proyecto en evolución
Para Castiglioni, el Mercosur fue concebido como un proceso que trasciende la simple liberalización comercial. Inspirado en modelos como la Unión Europea, el bloque busca impulsar el desarrollo económico, político y social de sus miembros.
“El Mercosur ha sido y debe seguir siendo una plataforma para que nuestros países compitan mejor en el mundo y generen oportunidades de desarrollo para nuestra gente”, concluyó el exministro.
En su 35° aniversario, el Mercosur reafirma su rol como un instrumento clave de cooperación regional y como una plataforma con potencial para posicionar a Paraguay y al Cono Sur en una economía global cada vez más interdependiente.