Baja el agua, suben los costos: ¿Es la sequía la única culpable del aumento de fletes?

(Por BR) En agosto el valor total de los fletes hacia Paraguay ascendió a US$ 100.700 millones, lo que significa un aumento interanual de 17,7% en comparación con el mismo mes del 2023. ​Sin embargo, el volumen disminuyó 4,6%, alcanzando 766.092 toneladas importadas. Esta reducción estaría reflejando en parte la depreciación de la moneda local frente al dólar estadounidense, según un informe de Mentu. Pero no es la única razón.

Al respecto, el economista Hugo Royg comentó: “Paraguay presenta costos logísticos de transporte significativamente más altos que el promedio de los países latinoamericanos. En la región el aumento promedio es de 6,3%, mientras que en Paraguay los costos se dispararon al 9,6% en 2024. En el 2016 fue del 9,3%. Comparado con otros países mediterráneos, como Bolivia, cuyo costo logístico se sitúa en 8%, Paraguay sigue estando en una situación más desfavorable”.

Este aumento en los costos plantea una necesidad urgente de reducirlos para que el país pueda ser competitivo en el mercado regional e internacional. Estos costos no sólo afectan a las importaciones, sino que tienen un impacto general en la economía, ya que los productos nacionales también dependen de insumos importados.

Por otro lado, Mario Romero Lévera, director representante del Centro de Armadores Fluviales y Maritimos del Paraguay (Cafym) argumentó que la crisis logística generada por la bajante histórica de los ríos Paraguay y Paraná está afectando gravemente los costos de transporte fluvial, particularmente en el sector de importaciones, con implicaciones directas sobre los precios finales de los productos en el mercado.

“Según estudios recientes, la bajante generó un sobrecosto promedio de hasta un 30% en el transporte fluvial, lo que llevó a una disminución en la capacidad de carga de las embarcaciones de entre un 40% y 50%”, manifestó.

El impacto más significativo recae en los armadores fluviales, quienes reportan una profunda afectación en la capacidad de carga y en el tiempo de navegación, ya que deben dividir los trayectos en varios segmentos para evitar obstáculos naturales como piedras y bajos niveles de agua, lo que eleva los costos operativos.

“Este fenómeno afecta especialmente el tramo norte del río Paraguay, donde las embarcaciones ahora deben navegar con un calado máximo de seis pies, haciendo casi imposible la operación de muchas empresas en esa región”, comentó Romero Lévera.

Los productos más afectados por estos incrementos de costos son los que dependen mayormente del transporte fluvial, como los granos, combustibles y otros derivados. Asimismo, el transporte de contenedores con vehículos, maquinarias y repuestos, que suelen utilizar la hidrovía, enfrenta importantes alzas en los costos de flete.

“En años recientes se registró un mayor nivel de bajante, lo que limita la capacidad de los barcos, que llegan a Paraguay con solo el 50% de carga, generando tiempos de entrega más largos y mayores costos para las empresas que buscan alternativas” agregó Royg.

Además de la sequía existen otros factores y obstáculos que aumentan los costos, según Royg, “A pesar de las políticas de papel cero, la realidad es que los procedimientos en aduana siguen exigiendo trámites impresos, lo que encarece el proceso, especialmente en productos de bajo valor. Un ejemplo es el impacto desproporcionado que tiene hacer fotocopias de despacho para productos como un pote de sal frente a maquinaria pesada como un tractor”, ilustró.

Estos costos innecesarios afectan a todos, ya que se trasladan al precio final de los productos, tanto importados como nacionales. “La producción agrícola, por ejemplo, depende de fertilizantes y vacunas importadas, mientras que la industria ganadera también utiliza insumos importados, lo que refleja un efecto dominó en la economía paraguaya” refirió.

En cuanto a las proyecciones a corto y mediano plazo, ambos especialistas mencionaron que a largo plazo, las proyecciones apuntan a una mejora a partir de octubre, cuando se esperan mayores lluvias que podrían aliviar las condiciones de navegabilidad. “No obstante, la recuperación completa de los niveles normales de agua podría tardar más tiempo”, dijo Romero Lévera.

Royg enfatizó que el impacto en el consumidor final es inevitable: los costos de los productos seguirán subiendo en el corto y mediano plazo. Se espera que algunos productos experimenten aumentos más drásticos que otros, dependiendo de su sensibilidad al precio del flete y de la complejidad de su cadena logística. 

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