Méndez identificó como principal barrera la escasa maduración de la cultura aseguradora en Paraguay. Señaló que las familias organizan sus finanzas en función de prioridades básicas como alimentación, educación y servicios, lo que relega al seguro a un segundo plano. En esa línea, explicó que esta dinámica responde a una etapa de desarrollo propia de mercados en crecimiento, donde la incorporación del seguro como gasto fijo aún no se consolida.
El ejecutivo indicó que, a diferencia del segmento corporativo —donde el seguro ya forma parte de la estructura de costos—, en el ámbito individual todavía se percibe como un gasto y no como una inversión. En ese sentido, insistió en la necesidad de cambiar la mirada del consumidor, destacando que un seguro protege el patrimonio familiar y puede evitar pérdidas económicas significativas ante eventos imprevistos.
Para revertir esta situación, Méndez consideró clave el desarrollo de productos adaptados a cada segmento. Mencionó la importancia de impulsar microseguros, nanoseguros y coberturas más accesibles que se ajusten a las realidades de distintos niveles socioeconómicos. “No todas las familias tienen las mismas necesidades, por lo que el mercado debe ofrecer soluciones diferenciadas”, afirmó.
En cuanto a la dinámica del sector, el gerente general de Fénix Seguros destacó que el mercado paraguayo es altamente competitivo, con una importante cantidad de compañías operando. Aseguró que esta competencia resulta positiva, ya que impulsa la innovación, el desarrollo de nuevos productos y la mejora en la calidad del servicio. “La competencia beneficia directamente al cliente final”, enfatizó.
Asimismo, subrayó que, si bien las aseguradoras compiten entre sí, también necesitan trabajar de forma conjunta en aspectos clave como la educación del mercado y la generación de una cultura aseguradora. Comparó esta dinámica con el sistema bancario, donde existen lineamientos comunes, pero cada actor busca diferenciarse mediante beneficios y propuestas de valor.
Respecto al contexto macroeconómico, Méndez proyectó un escenario favorable para el crecimiento del sector. Señaló que Paraguay mantiene un liderazgo regional en términos de expansión económica y que las políticas orientadas a la inversión, la estabilidad tributaria y la seguridad jurídica fortalecen este panorama. “El seguro acompaña directamente el crecimiento económico”, afirmó.
En esa línea, explicó que el desarrollo de infraestructura, obras públicas e inversiones privadas genera una mayor demanda de productos como seguros de caución, coberturas para construcción y protección del personal. “El sector asegurador actúa como un respaldo financiero para estas inversiones”, indicó, destacando su rol estratégico dentro de la economía.
Finalmente, Méndez aseguró que el mercado aún presenta un amplio margen de crecimiento interno. Identificó oportunidades en el desarrollo de seguros masivos y en la generación de alianzas con empresas y entidades para ampliar el alcance de estos productos. “Existen nichos poco explorados que pueden impulsar fuertemente la penetración del seguro en Paraguay”, concluyó.
El sector asegurador acompaña el crecimiento económico del país y mantiene perspectivas de expansión en línea con el aumento de inversiones y desarrollo de infraestructura. No obstante, el nivel de penetración en los hogares sigue siendo bajo, por lo que el mercado continúa trabajando en la incorporación del seguro dentro de la estructura financiera de las familias.