Pasantes y aprendices: dos figuras que podrían extenderse más entre las empresas

Tener un pasante o un aprendiz en la empresa puede ser beneficioso para ambas partes. Sin embargo, en Paraguay no todas las compañías apelan a estas figuras para formar a quienes, eventualmente, podrían pasar a formar parte de su plantel de empleados, con las ventajas de tener a alguien cuyas competencias ya son conocidas.

En Paraguay hay dos figuras legales que permiten a una empresa incorporar a un joven sin experiencia laboral, los que después de un período pueden ser incluidos efectivamente al plantel de empleados. Sobre los detalles de ambas modalidades laborales brindó precisiones Giannina Pineda, gerente del área de búsqueda y selección de Jobs

“La pasantía está ligada a la necesidad curricular de algunas universidades o de los colegios, que los estudiantes deben completar para graduarse. La otra figura es la de aprendiz que está contemplado en el Código Laboral. Ambas figuras se utilizan en Paraguay”, explicó Pineda.

La figura del aprendiz está regulada por el Código Laboral y la Resolución Nº 1.159/19, por las que se permite contratar a adolescentes y jóvenes entre 16 y 29 años para trabajar como aprendices durante un año, prorrogable por un periodo más.

Si son menores de edad deberán contar con el certificado expedido por la Codeni. Los aprendices menores de edad podrán trabajar hasta seis horas diarias y percibir no menos del 60% del salario mínimo. Los jóvenes de 18 a 25 años podrán trabajar ocho horas y percibir no menos del 60% del salario mínimo y horas extraordinarias.

La pasantía laboral educativa se cumple a efectos curriculares, como se dijo, y la empresa puede o no remunerar al pasante. “Conozco casos en los que las empresas le pagan un salario a un pasante”, confirmó Pineda.

¿Cuáles son las ventajas de apelar a esta práctica? “Los beneficios son para ambos lados. Tener pasantes o aprendices, dependiendo de la modalidad y la naturaleza del trabajo o de la empresa, implica tener un semillero de personas que pueden ser contratadas ya con cargo fijo”, señaló la experta.

Agregó que tener esa primera experiencia ayuda a conocer a la persona, cómo trabaja, qué competencia tiene. “La decisión de contratar a alguien que fue pasante tiene menor riesgo que hacerlo con alguien que no se conoce”, destacó.

Para el pasante o aprendiz también es una oportunidad de incorporar a su currículum una experiencia laboral previa a modo de primer empleo. “Muchas veces buscamos personas para aplicar como primer empleo y el tener o no una pasantía hace diferencia en la valoración porque el pasante ya estuvo en un contexto laboral aunque no haya hecho las tareas que específicamente estamos buscando”, señaló.

Pineda recalcó que si bien hay otros aspectos que son importantes en la evaluación, como un voluntariado u otro tipo de actividades, en el conjunto de puntos que podría diferenciar a un postulante de otro la pasantía puede ser decisiva.

Aunque no es una práctica desconocida en el país, según Pineda, todavía no hay un desarrollo uniforme de las empresas en cuanto a esta modalidad. “Hay algunas que tienen muy marcado su programa y lo ejecutan cada año y otras no. Es una práctica interesante para nuestro mercado, hacerles pasar por estas experiencias y después entrar efectivamente en las organizaciones en las posiciones que esta necesita”, indicó.

Pineda aseguró que “como empresas todos nos vamos a beneficiar con que las personas vayan desarrollando competencias; y es algo que las compañías pueden aportar para que los jóvenes se desarrollen y tengan esas oportunidades”.

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.