Semana Santa en Machu Picchu: religiosidad y cultura (a más de 2 mil metros de altura)

Este año Semana Santa cae a mediados de abril y como existe un alto porcentaje de personas que eligen viajar durante este acontecimiento, no hay nada mejor que elegir uno de los lugares más bellos del planeta, donde uno puede conectarse con la naturaleza y la cultura de un país que tiene mucho para ver y conocer.

Según el Ministerio de Cultura de Perú, el Santuario Histórico y Parque Arqueológico Nacional de Machu Picchu es un área cultural y natural que se encuentra en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco y fue declarada como una de “las nuevas maravillas del mundo moderno” en 2007. A la vez, es considerada una obra maestra de la arquitectura y la ingeniería.

Está ubicado en el departamento de Cuzco, provincia de Urubamba, distrito de Machu Picchu, sobre el Valle Sagrado de los Incas, 80 kilómetros al noroeste de la ciudad de Cuzco. Durante la Semana Santa practicantes de la región cristiana católica manifiestan su fe y eso se traduce en la realización de actividades culturales, entre ellas la gastronomía y otras tradiciones como la procesión por el Señor de los Temblores. Por nombrar algunas de las características de estas festividades en Machu Picchu (Montaña Vieja en quechua).

La Ciudadela de Machu Picchu es una obra construida por manos incaicas en condiciones dificultosas topográficamente hablando. Para poder llegar a ella, solamente existen dos maneras, la primera –la más común– es mediante un viaje de 20 minutos en autobús y la otra es a pie, que no tiene ningún cargo para los visitantes, pero requiere que los turistas tengan mucha energía, ya que la caminata dura aproximadamente una hora y media. La otra atracción principal es el Santuario Histórico de Machu Picchu, especial para los amantes de la adrenalina, que pueden ir caminando por el también famoso Camino Inca, que se extiende por 43 kilómetros y es visitado cada año por 25.000 personas que optan por practicar senderismo.

Para tener una idea de la concurrencia, en 2018 más de 1.5 millones de personas –78% extranjeros– recorrieron la Ciudadela y el Camino del Inca, un crecimiento de 12% en comparación al año anterior.

Entrando en contexto, en lo que respecta a las celebraciones de Semana Santa en Cuzco, cabe resaltar que Perú es un país con gran fervor religioso, pero con extensa diversidad en la forma de conmemorar esta fecha. La tradición está muy marcada por la gastronomía y Cuzco adopta un perfil cosmopolita debido a la llegada masiva de visitantes de todo el mundo. Una de las costumbres gastronómicas más resaltantes de la ciudad son los 12 platos: en una mesa sirven 12 opciones distintas a la hora del almuerzo del Viernes Santo, el menú está integrado por sopas, pescado, trigo, olluco, maíz, caldo de gallina, empanadas, tamales, tortas y otros.

El símbolo de la festividad

Tal vez el símbolo cuzqueño, por excelencia, durante Semana Santa es el Señor de los Temblores o Taytacha Temblores, una representación de Cristo. Como en otros países, en las conmemoraciones el Señor de los Temblores recorre las principales calles de la ciudad.

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