Caer para levantarse es la consigna: Paraguay bajó dos lugares en ranking mundial de productores y exportadores de soja

(Por LF) Como era de esperarse, a consecuencia de la sequía que aún continúa haciendo mella y tiene en jaque, nuevamente, a la producción agrícola nacional, el país descendió dos puestos en el ranking de mayores productores y exportadores de soja del mundo tras el cierre de la zafra 2021-2022, en la que apenas alcanzó a exportar 2,3 millones de toneladas, es decir, 63% menos que en de la campaña anterior, que provocó una merma de ingresos de US$ 1.700 millones.

De acuerdo con Sonia Tomassone, asesora de Comercio Exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), al cierre del 2022, considerado el peor año histórico para la soja, las cifras confirman los resultados de la severa sequía registrada en el país, que derivó en una gran retracción de la producción, la exportación y de toda la cadena comercial y logística, impactando negativamente en la economía nacional.

“Paraguay bajó dos lugares tanto en el ranking mundial de productores como de exportadores de soja, por lo que ahora se posiciona como el octavo mayor productor y el sexto mayor exportador del grano”, informó.

La experta detalló que la producción llegó a solo 4,3 millones de toneladas, de una estimación de 10 millones para el inicio de la zafra. En tanto, las exportaciones en 2022 alcanzaron 2.334.309 toneladas, lo que implica una caída del 63% comparado con las 6.329.425 toneladas despachadas en el periodo pasado.

Por otro lado, en lo que respecta al ingreso de divisas, Tomassone explicó que a raíz de la producción reducida -que ocasionó que el volumen de exportación decrezca considerablemente- se facturó US$ 1.700 millones menos. “Y si a esto se le suman las mermas en los envíos de los derivados de la soja (aceite y pellets), la disminución de divisas en concepto de embarques del complejo soja es de poco más de US$ 2.000 millones, a pesar del alza de los precios internacionales”, subrayó.

Específicamente, en 2022 ingresó al país US$ 1.226.605 por el despacho de las 2.334.309 toneladas de soja en granos. Mientras que por la exportación de 371.354 toneladas de aceite de soja se recaudó US$ 584.182 y por el envío de 1.238.660 toneladas de pellets, US$ 586.234.

Argentina fue nuevamente el principal destino de la soja nacional acaparando el 75% del total enviado, seguido de Brasil (17%), Rusia (8%) y otros destinos de extrazona, que adquirieron un volumen mucho menor.

Proyecciones 2023

Según el reciente informe difundido por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), para este año se prevé un incremento importante en la producción de soja de los principales exportadores del Mercosur, que son Brasil, Argentina y Paraguay, la cual ascendería a 217,3 millones de toneladas.

En términos de producción, la proyección de la cosecha brasileña sería récord y superaría al ciclo a la zafra 2021-2022 en un 20%, llegando a 152 millones de toneladas. En el caso de Paraguay también se espera un incremento del 50%, mientras que para Argentina, el USDA estima que la superficie crezca un poco más y logre una producción de 49,5 millones de toneladas.

En cuanto a las exportaciones, para Brasil proyecta un 13% más que en el ciclo anterior; para Argentina, sus envíos pasarían de 2,86 millones de toneladas a 7,7 millones y en el caso de Paraguay, aumentaría de 2,25 millones a 5,65 millones de toneladas.

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