Rosita Ortiz, sushiwoman: “Es difícil conseguir un equipo apasionado que te lleve el ritmo para trabajar con amor”

(Por NV) Te invitamos a conocer a la sushi chef de Casa Luma, una venezolana amante del buen comer, que disfruta de su trabajo como nadie en este mundo. Su nombre es Rosa Ortiz, más conocida como Rosita y en esta nota te contamos más sobre ella.

 

“Desde chica siempre disfruté de cocinar. Empezó como un hobby para amigos y familiares; mi mamá dice que desde los dos años ya jugaba con las cacerolas. Mi primer trabajo fue como ayudante de cocina en un parque de diversiones, luego empecé a trabajar en un restaurante llamado Il Nuvo, allí se elaboraban platos con todo tipo de frutos del mar”, cuenta la chef Rosa Emily Daniela Ortiz.

 

La chef Rosita estudió en la Isla de Margarita, Venezuela, en el Instituto Iberoamericano de Gastronomía y Turismo. “Me gradué de chef y empezó mi primer viaje hacia Panamá, donde pude hacer algunos cursos en el IGA. A la par estuve trabajando en un restaurante de cocina fusión llamado Alma Llanera Soul Kitchen, he tenido el placer de viajar y disfrutar de la gastronomía de algunos países de Latinoamérica como Colombia, Perú, Ecuador, Chile, Uruguay y Argentina, país donde estuve como jefa de sushi bar del restaurante Negroni. Ahí empezó mi amor por la elaboración del sushi, el cual me trajo a este hermoso país, Paraguay, donde también estuve un tiempo como sushiwoman encargada en Negroni Skybar”, explicó.

 

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¿En dónde trabajas actualmente?

 

Actualmente estoy en Casa Luma, un restaurante a puertas cerradas con diferentes propuestas y experiencias únicas. Soy la sushi chef y le doy mi toque de amor a todo lo que salga del área de sushi.

 

¿Qué es lo más difícil de ser una sushiwoman?

 

Yo amo lo que hago, siempre he dicho que para estar en el mundo de la gastronomía te tiene que gustar. Y para mí lo más difícil es conseguir un equipo de trabajo que se apasione por lo que hace y que te lleve el ritmo a la hora de trabajar con el mismo amor con que yo lo hago, más allá de aprender a trabajar con pescados frescos, frutos del mar y la técnica correcta del arroz. Cuando te gusta algo no es difícil, lo disfrutás.

 

Si tuvieses que definir tu estilo de cocina, ¿cuál sería?

 

Yo soy venezolana, mi sazón es latino, actualmente trabajo haciendo sushi, pero disfruto cocinar de todo y siempre con mucha creatividad combinando y recordando todo lo que pruebo y aprendo al viajar.

 

¿Quiénes son tu fuente de inspiración?

 

Mis padres, ellos siempre me apoyan me impulsan y me dan ánimo para que sea siempre la mejor en todo lo que hago.

 

¿Cuáles son tus comidas preferidas?

Mi comida favorita es la arepa, podría comer arepa todos los días, es un plato venezolano tan versátil que se puede acompañar con lo que sea y comer a cualquier hora. También me gusta la comida callejera venezolana, la comida casera de mis padres, las otras frescas con limón y las pizzas. En mi heladera no faltan nunca los quesos, frutas y huevos. 

Para vos, ¿qué tiene que tener un buen plato?

Yo disfruto de comer y probar cosas nuevas por eso amo cocinar y cuando amas lo que haces lo principal es hacer las cosas con amor, con ganas y siempre utilizando ingredientes de buena calidad, ingredientes frescos. Cuando haces cualquier plato desde el más simple al más complicado si no hay ganas, si no hay amor y si no hay calidad en los productos que utilizás, no hay un buen plato. 

Si tuvieses que elegir el mejor restaurante para comer en Paraguay, ¿cuál sería?

Casa Luma. Definitivamente es una linda experiencia, algo hogareño, un buen servicio y nos esforzamos por la calidad de los productos con que trabajamos para que los sabores sean únicos y de calidad. 

Y ¿en el mundo?

Todavía me falta mucho del mundo por conocer, pero siempre recuerdo una grata experiencia que tuve visitando el restaurante La Rosa Náutica en Perú; es un restaurante con vista al mar, excelente atención y la calidad de sus platos ni hablar.

¿Qué es lo que más te gusta de nuestra gastronomía?

He tenido el placer de que me inviten familias paraguayas a vivir esa linda experiencia de cocinar y comer en familia, probar esa sazón de las abuelitas. Me encantan esas tradiciones que todavía tienen de cocinar chipa juntos, eso hace que me guste cada vez más la gastronomía y la cultura de este lindo país. Soy fan del chipa guasú y del vori vori.

¿Cómo ves el futuro de la gastronomía en Paraguay?

Cada día veo que se está valorando y reinventando más la gastronomía paraguaya. Las personas también se están abriendo más a probar cosas nuevas y a vivir experiencias distintas en los restaurantes. Después de la pandemia espero que Paraguay siga creciendo y explotando todo el talento de su riqueza gastronómica.

¿Cuáles son tus planes para este 2023 tanto en el restaurante en donde estás como personalmente a nivel profesional?

No me gusta planear tanto, cuando lo hago la vida me cambia de dirección, así que trato de disfrutar mi paso por donde esté, siempre buscando lo mejor y escalando cada día más alto. Personalmente me gustaría darme a conocer más por mi carrera de chef, entrar más en el mundo gastronómico de Paraguay y hacer alguna colaboración con chefs paraguayos o extranjeros, conocer más de esta cultura y de otras. Siempre es bueno aprender de los demás. En Casa Luma estoy formando una linda familia con la cual espero crecer cada día más. Espero seguir colocando mi toque mágico a todos los platos y trabajar fuertemente para que siga siendo una experiencia única en Asunción, así como también ayudar en todos los proyectos nuevos que se vienen.

Si pudieras resumir en una palabra un consejo que darías a los jóvenes chefs, ¿cuál sería?

Humildad sería la palabra. Creo que con humildad y empatía uno puede lograr lo que se proponga siempre y cuando uno se exija a sí mismo aprender y ser el mejor en lo que hace. El cielo es el límite.

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