Jorge Samaniego de Reimpex: “Industria automotriz se va a desarrollar sobre el vehículo doble cabina diésel”

Los vehículos de cuatro ruedas de producción nacional cuentan con un mercado potencial hasta ahora desaprovechado. Una política favorable a la adquisición de rodados de origen local, de parte del Estado, puede apuntalar una actividad que hoy se encuentra casi estancada.

En algún momento los vehículos de la marca JAC fueron los que formaron parte de la renovación de la flota de taxis de la capital y los camiones medianos cubrían una demanda en crecimiento. Pero ese panorama venturoso hoy presenta nubarrones. ¿Qué pasó?

“En camiones hemos retrocedido 10 años en la pandemia. Arrancó en 2014 pero hoy la producción está por debajo de la demanda. Y eso tiene que ver con la interrupción de la cadena logística, y el excesivo costo de los fletes internacionales”, manifestó Jorge Samaniego, socio gerente de Reimpex.

Hay que tener en cuenta que un camión desmontado ocupa mucho volumen dentro de un contenedor. “Y los contenedores estuvieron a precios exorbitantes y encima en nuestro propio mercado en este momento se prefieren los vehículos usados a los 0 km, que nosotros producimos, y de excelente calidad”, se quejó el empresario.

Samaniego destacó que el 70% del mercado paraguayo, en cualquier categoría de vehículo, es de segunda mano y con 20 o más años de antigüedad, que es lo que hoy prefieren las pequeñas y medianas empresas.

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“Solamente las grandes corporaciones, que tienen compromisos con sus marcas, son las que están adquiriendo camiones 0 km, pero también estamos en una época en la que si no hay necesidad extrema no están renovando sus flotas como anteriormente cuando la contabilidad permitía”, agregó.

En cuanto a los automóviles JAC, que en algún momento sirvieron para renovar la flota de taxis capitalinos -y que todavía circulan-, estos demuestran buena calidad, sin embargo la cuestión que los afecta es de mayor complejidad, según Samaniego.

“El costo del flete nos impide ahora mismo producir los automóviles. Este es el momento ideal para que el Estado apueste por la industria nacional para sus propias demandas como, por ejemplo, camionetas doble cabina 4x4, que emplean todos los ministerios, los entes autárquicos y que compran en forma masiva también las binacionales”, adujo.

Samaniego afirmó que recibir órdenes de compra de parte de organismos oficiales podría darles una gran mano para producir las unidades requeridas lo que ayudaría a mantener el plantel de técnicos de la compañía, que son personal altamente especializados, e ir amortizando lo que demandó la habilitación de las instalaciones fabriles.

“Tuvimos gran esperanza en la ANDE para la adquisición de camionetas doble cabina 4x2 full eléctricas y lamentablemente las especificaciones técnicas excluyeron a la mayoría de los oferentes, excepto a uno. Eso fue decepcionante y nos da la pauta del camino que tomará la ANDE con respecto a la industria nacional”, resaltó.

Samaniego dijo que fabricar un auto es muy complejo para la firma porque no hay un incentivo estatal para hacerlo. “Los fletes se multiplicaron por cinco y hoy el precio de un vehículo brasileño es igual al precio del flete de los ítems que necesitamos para montar en Paraguay. La industria automotriz paraguaya se va a desarrollar sobre el camión doble cabina diésel que hoy el país importa, sobre todo de Argentina”, sostuvo.

El directivo apuntó que tomaron como producto objetivo los vehículos comerciales livianos. “Estamos por debajo de 20 unidades al mes, cuando lo normal debería estar por encima de 100. Estamos esperando el momento ideal en cuanto al flete y a que haya una demanda del Estado para las camionetas doble cabina 4x4. De eso dependerá el despegue de la industria paraguaya”, remarcó.