Juan C. Acosta: “La estrategia comercial debe ser clara y enfocada, si el equipo no entiende qué hacer o cómo se mide el éxito, no sirve”

(Por LA) Con su experiencia al frente de una de las empresas más destacadas del sector inmobiliario, Juan Carlos Acosta, CEO de Century 21 Paraguay compartió su enfoque sobre la importancia de formar equipos sólidos, la adaptación a los tiempos cambiantes, y el poder de una visión centrada en el cliente.

En esta entrevista, profundizamos en sus filosofías de trabajo, los desafíos del liderazgo y sus recomendaciones para aquellos que buscan hacer crecer sus negocios de manera efectiva.

¿Cuál considera que es la principal habilidad que todo gerente debería tener y, si no la tiene, desarrollar?

Saber armar equipos con la gente correcta. Un gerente no tiene que hacerlo todo, pero sí debe rodearse de personas con talento, darles autonomía y asegurarse de que trabajen alineados con el objetivo. Además, es clave tomar decisiones rápido y no quedarse paralizado esperando la opción perfecta.

¿Qué es fundamental para liderar un equipo?

Escuchar, generar confianza y dar claridad. Si un equipo no tiene claro qué se espera de ellos y por qué su trabajo es importante, difícilmente va a rendir al máximo. Un buen líder también crea el ambiente adecuado para que la gente quiera aportar, desafiar ideas y mejorar constantemente.

¿Cuál es su filosofía de trabajo?

Siempre pensar como el cliente. Si una empresa deja de ser relevante para su público, deja de existir. La clave es entender qué necesita la gente y cómo podemos ofrecerle soluciones que realmente le aporten valor.

¿Cómo debe ser una estrategia comercial y qué se debe evitar?

Tiene que ser clara, enfocada en la ejecución y medible. Si el equipo no entiende qué hacer o cómo se mide el éxito, no sirve.  Lo que hay que evitar es perderse en planes teóricos sin bajada real. Estrategias que suenan bien en papel pero que nadie sabe cómo ejecutar solo generan frustración.

¿Qué momento de su vida marcó un aprendizaje importante en su carrera?

La pandemia dejó claro que nada está garantizado y que la capacidad de adaptación es más importante que cualquier plan perfecto. Nos obligó a repensar modelos de negocio, procesos y formas de trabajo. Los que pudieron ajustarse rápido salieron fortalecidos.

¿Cuál considera que es su mayor fortaleza y debilidad?

Fortaleza: Entender la experiencia del usuario y optimizarla. Me gusta pensar en cómo mejorar las experiencias, no desde la estética o la tecnología en sí, sino desde lo que realmente resuelve un problema o hace la vida más fácil a las personas.

Debilidad: Mi ritmo de trabajo intenso. Me gusta avanzar rápido y hacer muchas cosas a la vez, lo que a veces puede generar demasiada exigencia. Estoy aprendiendo a equilibrarlo mejor.

¿Con qué tecnología se lleva mejor y cuál le da pelea?

Me encanta la tecnología que hace el trabajo más eficiente, como herramientas de automatización y productividad. Lo que me cuesta más son las redes sociales. Entiendo su importancia, pero no me resulta natural estar publicando constantemente.

Un libro o podcast que todo ejecutivo debería leer o escuchar

Good to Great de Jim Collins. Es un libro que explica qué hace que algunas empresas sean excepcionales mientras otras se quedan en el camino. Me gusta porque no habla de recetas mágicas, sino de principios sólidos que realmente generan impacto.

¿Cuál es su pasatiempo favorito?

Mi familia, porque es lo que realmente me recarga. Después, el fútbol y la Fórmula 1, que además de apasionarme, me interesan por el lado del negocio y la estrategia.

¿Qué es lo último que hace siempre cuando termina de trabajar?

Intento cerrar el día sin cosas urgentes pendientes y desconectarme. No siempre es fácil, pero trato de separar el tiempo de trabajo del tiempo personal.

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.