Plaza Norte alzará un strip mall y 2 torres residenciales en Limpio (nuevo polo de desarrollo de US$ 5 millones)

Un nuevo centro comercial ubicado en la entrada de Limpio, frente al Abasto Norte, apunta a convertirse en el nuevo eje de desarrollo de Gran Asunción. El proyecto también prevé la construcción de dos torres residenciales, y es una muestra de cómo la inversión pública en infraestructura –en este caso la ampliación de la ruta PY03- es fundamental para apuntalar la iniciativa privada en el desarrollo inmobiliario y del país.

Plaza Norte es el nuevo centro comercial y residencial del área metropolitana a ser construido a la entrada de Limpio. Se divide en dos grandes áreas: la primera consiste en un centro comercial en formato de strip mall, con una superficie construida total de 7.810 m2, que albergará a más de 40 locales con propuestas de gastronomía, indumentaria, entretenimiento y servicios.

También se desarrollarán dos torres residenciales con aproximadamente 100 departamentos en total, con áreas verdes y de recreación. “Las dos torres, junto con el Abasto Norte que está en operación, van a constituir un excelente polo de usos mixtos. Pensamos que hay condiciones para que este lugar pueda desarrollarse muy rápidamente”, expresó Jorge Mendelzon, vicepresidente de Penta SA.

La apertura oficial estimada del centro comercial está prevista para el segundo semestre del 2024. La iniciativa es un emprendimiento inmobiliario de la empresa Penta SA y del Grupo Azeta, compañías con experiencia en el desarrollo y la comercialización de centros comerciales.

El proyecto demanda una inversión inicial de US$ 5 millones, monto al que se debe sumar el costo del terreno y las futuras torres residenciales. La ubicación del centro comercial también es destacable ya que se encuentra en la encrucijada en la que se ejecutará la circunvalación de Limpio, sobre la ruta PY03, en el Km 22,5, justo frente al Abasto Norte y en la entrada más importante de la ciudad.

“Estamos muy contentos con la recepción de los potenciales clientes. Los que todavía tienen dudas sólo tienen que recorrer la zona, mirar las estadísticas. El Abasto Norte hoy recibe en promedio a 15.000 personas por día. Hace cinco o 10 años atrás hubiera sido impensable, pero dio un giro radical con la ruta de doble vía”, dijo el empresario.

Según Mendelzon, el proyecto es la prueba de la importancia de la infraestructura para el país y un llamado de atención para el sector público para que acompañe el esfuerzo del sector privado en el desarrollo de las ciudades.

“Limpio tiene alrededor de 49.000 hogares y es una de las ciudades con mayor crecimiento en Gran Asunción, tiene todas las condiciones para un emprendimiento de esta naturaleza. Le tenemos mucha fe al lugar. Vemos y conocemos el comportamiento que tiene el Abasto Norte, el cual está operando hace unos buenos años. Será un gran polo de desarrollo”, recalcó.

Mendelzon resaltó que para las personas que viven en Limpio Plaza Norte es un buen lugar y un sitio de encuentro como la ciudadanía merece. “Vemos permanentemente un montón de gente que come en carritos, en las calles panchos, hamburguesas. Creemos que en este sitio le podemos dar un lugar a la altura de lo que se merece, con calidad, con seguridad”, señaló.

Quizás te interese leer: 

Rubro inmobiliario sigue en ascenso (con obras que alcanzan US$ 300 millones)

Llega otro jugador al mercado inmobiliario: Propay se propone levantar 10 edificios para el 2032

Va para más: Sector inmobiliario será foco de inversión en los próximos años ante alta demanda

La rosa roja (la flor de los enamorados, por excelencia), objeto de la globalización

(Bernard Calas, Université Bordeaux Montaigne) Una rosa roja puede simbolizar muchas cosas. En San Valentín, para muchos se convierte en un signo de amor, una muestra de ternura. Es la flor de los enamorados por excelencia. En Rusia también se regala a las madres el 8 de marzo como muestra de reconocimiento por su labor doméstica. Pero para el geógrafo, la rosa roja es también un marcador de la globalización. Es probable que la rosa que se regala o se recibe el 14 de febrero proceda de invernaderos situados en los trópicos, o incluso en el ecuador, más concretamente en Kenia, Etiopía o Ecuador.