El plan de la marca norteamericana para Europa es desarrollar una completa familia de vehículos eléctricos que marquen el futuro de la movilidad. Para estos nuevos modelos cero emisiones, la marca del óvalo realizó una inversión de US$ 2.000 millones en su planta de Colonia, donde produce el Explorer y también el nuevo Capri. Ambos modelos están basados en la plataforma MEB del Grupo Volkswagen, según información de El Economista.
El Ford Capri es un auto de comportamiento dinámico, con gran estabilidad y conducción deportiva. Cuenta con dos motores, cada uno ubicado en un eje, lo que proporciona un excelente dinamismo de marcha. En conjunto, ofrecen 340 caballos de potencia, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 5,3 segundos. Un rendimiento propio de un deportivo, pero en un vehículo de enfoque familiar que mantiene un alto nivel de confort.
Otro aspecto destacado es su habitáculo, que ofrece más amplitud, especialmente en anchura, con un moderno y tecnológico puesto de conducción. Destaca por su cuadro de instrumentos digital, altamente funcional, y una gran pantalla en la consola central.
El Capri original se lanzó en 1969 y estuvo en producción hasta 1986. Se trataba de un deportivo coupé de dos puertas y cuatro plazas, con un diseño bajo y aerodinámico, pero sorprendentemente espacioso y equipado con potentes motores de gasolina.
Por ello, el nuevo Capri conserva poco del legendario clásico. Ahora es un SUV, con una carrocería más alta y una distancia al suelo considerablemente superior a la del modelo original, además de ofrecer mayor habitabilidad.
Estéticamente, este nuevo modelo de Ford es muy llamativo. A pesar de su enfoque familiar, mantiene la tradición deportiva de la marca. Su carrocería tipo hatchback musculosa y su frontal sin entradas de aire—al no necesitar refrigeración—le otorgan un diseño moderno y aerodinámico.
Esa aerodinámica optimizada permite un consumo muy eficiente, con un motor de 170 caballos y propulsión trasera. Su consumo homologado es de 13,3 kWh/100 km.
Uno de sus elementos más innovadores es su pantalla central de 14,6 pulgadas en formato vertical, que además es deslizante en su parte inferior. Esto permite ajustar su inclinación hasta 30 grados, mejorando la visibilidad. Detrás de la pantalla, hay un compartimiento oculto y cerrado, ideal para guardar objetos importantes como el celular o la billetera.
La parte baja de la consola está libre de botones, ya que el selector de marcha no se encuentra allí, sino en el volante. Se trata de una palanca giratoria: al moverla en el sentido de las agujas del reloj, el vehículo avanza; para seleccionar la marcha atrás, se gira en sentido contrario.