Terror limitado: 11 marcas que aprovechan el Halloween para atraer a los amantes del susto

La temática de Halloween va ganando popularidad entre las marcas, algunas de las cuales lo aprovechan lanzando productos por tiempo limitado o bien surtiendo su stock para la ocasión. Sangre falsa, máscaras, batidos tenebrosos, dulces terroríficos son algunas de las ofertas.

Pastelerías dan un dulce susto

Robinson Bakeshop: Cada año, pasteleria restaurante Robinson Bakeshop prepara dulces y batidos de Halloween que están disponibles por tiempo limitado. Está el Frankenstein Milkshake, hecho a base de menta granizada y decorado con galletitas; un milkshake de chocolate y brownie con galletitas de calaveras. Y para los más pequeños, están las cajas de galletitas para pintar.

IHpâtisserie: La pastelería creativa de alta gama tendrá disponible dulces a tono con el miedo hasta el martes 31, tales como terroríficos entremets, éclairs y macarons.

The Cookie Tree: Estos dulces dan más ternura que miedo, por más que encontremos calaveras, brujas, momias, fantasmas y hasta a Drácula.

Shoppings en modo Halloween para niños

Shopping Mariscal: Con su campaña Dulce o Susto, el centro de compras prevén actividades como carita pintada, juegos, pasarela de disfraces, ruleta de premios, tatuajes temporales y glitter bar. Todo esto en alianza con marcas como Fini, Nucita y Fanta. Desde el 28 hasta el martes 31 de octubre en el Hall Central.

Villamorra Shopping: El Halloween llega el domingo 29, a las 18:00, en el patio de comidas con el Sketch de la bruja Anacleta. Además, invita a llevar los mejores disfraces para un desfile de Halloween, en el que premiarán a los atuendos más creativos y aterradores.

Indumentarias y accesorios para el horror

Verdad Consecuencia: Desde disfraces, máscaras (incluso las leds), cuernos, pelucas, medias esqueleto, colmillos hasta sangre falsa, arañas, maquillaje fantasía, pastillas de humo, telarañas y disfraces para mascotas es lo que se puede encontrar en la tienda, que también tiene su sitio online.

Mundo Fiesta: La tienda, que tiene todo para las celebraciones, en esta ocasión se surtió de todo lo necesario para festejar el Día de Brujas: disfraces, máscaras, calabazas decorativas, centros de mesa, invitaciones y telarañas.

Botica Mágica: En la tienda de cotillón con más de 40 años en el mercado se puede encontrar de todo para el horror: máscaras, ataúdes decorativos, pinturas para el rostro, telarañas, tridentes, entre otros accesorios y decoraciones. 

Maquillaje tenebroso

Kryolan Paraguay: La tiene dispone de cápsulas de sangre, hechas de gelatina y llenas de un polvo especial, y cuando se muerden, el polvo de sangre se mezcla con la saliva, lo que genera un efecto de sangre real. Además, maquillaje para crear moretones, látex para lucir como un zombie, entre otros. Es posible agendar turnos para el servicio de maquillaje para fiesta.

Bebidas

Starbucks: Para conmemorar el miedo, la cadena internacional de cafeterías lanzó el Frappuccino Frappula, que viene con una capa de salsa mocha, cubierto con vainilla frappuccino y sumergido en salsa de frutilla y crema batida.

Fanta: Ya desde mediados de setiembre la marca se abanderó con la temática de Halloween, invitando a sus seguidores a participar en trivias divertidas para así volver a presentar a su sabor Fanta Misterio.

 

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.