Tecnología financiera: una herramienta para aumentar la inclusión

El auge de las nuevas tecnologías, hace repensar el modelo de inclusión financiera que ya no es ajeno a la realidad de Paraguay. Hoy se habla de disminución de la brecha de pobreza como resultado de la expansión de las fintech (tecnologías financieras) en comunidades alejadas del sistema convencional bancario.

David Tuesta, conferencista internacional, experto en inclusión financiera, quien próximamente estará en Paraguay en el marco del evento Global Money Week, señala que la inclusión financiera es un ingrediente esencial para la economía del desarrollo y la reducción de la pobreza.

“Es una forma de prevenir la exclusión social. El derecho de una persona a usar los servicios del sistema financiero formal, debe ser una prioridad para los gobiernos”, expresa.

Tuesta refiere que una mayor inclusión en esta nueva era, debe permitir un mayor acceso y uso de los servicios bancarios, reduciendo al mismo tiempo las barreras que los usuarios enfrentan cuando quieren interactuar con la banca.

“Estas barreras pueden ser múltiples. Pero, a través del tiempo, se han podido identificar principalmente cuatro: los trámites requeridos, la distancia de las personas a los puntos de acceso bancarios, la confianza en la banca y la percepción sobre los costes de sus servicios”, indica el experto.

Señala que las estrategias con mejor impacto son aquellas donde existe una regulación financiera promotora de innovación, competencia y estabilidad, una fuerte adopción digital en la banca, la preocupación genuina por la educación financiera, y gobiernos con un firme compromiso por acercar la banca a la gente.

PLUS

En Paraguay, la penetración de los Smartphone que, según el índice latinoamericano de economía móvil, llega a más del 76% de la población, se ha abierto un abanico de oportunidades para la inclusión de las personas en servicios financieros.

Las telefonías se abrieron en el campo de los servicios de giros de dinero, pagos, y ahora compras. También las compañías que desarrollaron con éxito las redes electrónicas de cobranzas, además de las empresas procesadoras ya conocidas en el medio como Red Infonet, RedPro y Dinelco.

En el 2016, las empresas de giros y pagos denominadas EMPES, “entidades no bancarias”, obtuvieron el 26% del mercado, mientras las empresas de pagos de servicios, el 28%, y Bancard el 35%. El 11% restante corresponde a otras empresas procesadoras.

Tuesta, vendrá a nuestro país en el marco del Global Money Week, evento que se llevará a cabo en varios lugares, entre ellos el Banco Central del Paraguay (BCP) y en la sala de eventos de Bancard, el próximo 29 de marzo del corriente.

Escobar se abre al turismo de naturaleza con Cabaña Don Benjamín, una posada nacida del arraigo y la visión de futuro

La Cabaña Don Benjamín, posada turística ubicada en la ciudad de Escobar, surgió a partir de una oportunidad de inversión poco común y se transformó en un proyecto que apuesta fuerte por el turismo de naturaleza y aventura en Paraguay. Así lo explicó Benjamín Fornerón, propietario del emprendimiento, quien sostuvo que Escobar “los encontró” y los motivó a trabajar para convertirlo en uno de los destinos emergentes más atractivos del país.

Ola migratoria con acento en negocios: 47.687 extranjeros solicitaron radicarse en el país (63% más que en 2024)

(Por SR) Paraguay cerró el 2025 con cifras históricas en materia migratoria, consolidándose como uno de los destinos más atractivos de la región para extranjeros que buscan residir, invertir y desarrollar proyectos productivos. De acuerdo con datos oficiales de la Dirección Nacional de Migraciones, durante el año pasado se registraron 47.687 solicitudes de radicación, lo que representa un incremento del 63% en comparación con 2024 y marca el nivel más alto desde que se tienen registros.

Comercio, inversiones y migración: las tres fuerzas que dinamizan la relación Paraguay–Brasil

(Por MV) La relación entre Paraguay y Brasil mantuvo en 2025 un alto nivel de dinamismo que va más allá del intercambio comercial. A los flujos de exportaciones e importaciones se suman la reinversión constante de capital brasileño, el desembarco de nuevas empresas y un creciente movimiento migratorio, tanto por motivos productivos como educativos y fiscales. Este entramado de comercio, inversiones y personas consolida una integración económica cada vez más profunda entre ambos países y refuerza el papel de Brasil como socio estratégico para el desarrollo paraguayo.