Exportación en suspenso: Habrá abundante y dulce piña este año pero no se sabe si llegará al mercado argentino

(Por LF) Así como ocurrió con la banana, el panorama de la piña nacional y su exportación a Argentina, que representa ingresos por más de G. 1.400 millones, es incierto. Las medidas restrictivas adoptadas por el vecino país −que limitan el acceso a dólares para el pago de importaciones− preocupa a los productores, quienes en dos semanas estarían iniciando la cosecha, con perspectivas de óptimos rendimientos que superarían incluso los niveles del año pasado.   

En diálogo con InfoNegocios, el ingeniero Ernesto Sotelo, director de Comercialización del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), comentó que se augura una excelente producción de piña en la presente campaña. “Podemos decir que va a ser un muy buen año para la piña en el sentido de que el clima acompañó a los cultivos y que se va a tener una producción importante, principalmente en la zona norte del país. Hay muy buenas proyecciones en cuanto a los rendimientos”, destacó.

Sin embargo, la preocupación de los productores radica en el tema de la exportación, por las trabas impuestas por Argentina, principal destino de la fruta nacional. “Se están haciendo las gestiones para ver si se puede concretar nuevamente este año el envío de nuestra piña al vecino país, como se viene haciendo desde el 2020, con el envío de cerca de 30 cargas por año”, detalló.

De acuerdo con Sotelo, se trata de un rubro que genera muchos ingresos a los productores, que, en cada campaña, se esmeran para obtener una buena producción, que sobresalga tanto en cantidad como en calidad para así concretar el despacho del producto.

Recordemos que la normativa impuesta este año por el gobierno argentino establece por categorías los productos a ser importados por las empresas, que solo dispondrán de divisas para realizar compras por el equivalente al monto total de las importaciones registradas en 2021 más un 5% o del 70% del 2020. Así también, dispone que las mismas deberán esperar hasta 180 días para pagar a sus proveedores.

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“Si no se consigue destrabar la situación y no se envía el producto, va a generar muchos inconvenientes y pérdidas a los productores. Los exportadores manifiestan que la principal traba es la forma de pago, pero que si llegan a un consenso, algunas empresas importadoras se animarían a comprar el producto. El problema es el plazo estipulado para cobrar, que abarca 180 días, lo consideran demasiado largo y sobre todo riesgoso. No obstante, asumirían el compromiso, siempre y cuando se logre, por lo menos, reducir ese plazo a la mitad, es decir que si se acorta a 60 días, eso es lo que se está negociando”, explicó el director de la cartera agropecuaria.

Con respecto al inicio de la cosecha, indicó que las plantaciones están en óptimo estado y que la colecta estaría iniciando en dos semanas aproximadamente. “Se atrasó porque como hasta hace poco estuvimos con temperaturas algo bajas, que no favorecen mucho a la piña, los productores decidieron aguardar más para que se complete bien el ciclo de llenado y maduración. Este pequeño retraso ayuda también, de alguna manera, a que mientras, se pueda avanzar con las gestiones para ver si se puede concretar la exportación”, subrayó.

Actualmente, la piña y la banana son las dos frutas más exportadas de nuestro país. La primera se embarca entre noviembre y diciembre, y la segunda se envía todo el año. El cultivo de la piña se concentra principalmente en los departamentos de Canindeyú, San Pedro y Concepción.

“Las zonas con un interesante margen de producción, que cada año aumenta más, son Alemán Cué, Horqueta y Arroyito. Este año se calcula que estarían disponiendo unas 50 cargas más o menos, un volumen importante teniendo en cuenta que en una sola carga van unas 1.400 cajas, lo que significa que estarían doblando la producción del año pasado. Y de esas 50 cargas, un gran porcentaje sería destinado a la exportación y el remanente quedaría para comercializarlo internamente”, informó Sotelo.

Además, la exportación de piña a Argentina genera buenos dividendos a los labriegos, una gestión que el MAG apoya y acompaña desde hace dos años.  En 2020, arrojó cerca de G. 1.000 millones y en 2021, gracias a una mejora considerable del precio pagado por la fruta, lograron recaudar G. 1.400 millones.

“Y lo que se podría alcanzar este año con 50 cargamentos sería incluso mucho más. Esperemos que las gestiones lleguen a buen puerto y los productores puedan nuevamente colocar este año su producción”, concluyó.

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