Quesería artesanal: “Seguimos importando productos que podríamos fabricar localmente con mayor valor agregado”

(Por SR) El sector lácteo nacional se encuentra en un proceso de transformación. A pesar de ser un país con un fuerte potencial agropecuario, gran parte de los productos lácteos de alta gama disponibles en supermercados son importados. Esto evidencia un desafío para la industria local, pero también una gran oportunidad: fortalecer la producción nacional, tecnificar a los pequeños productores y mejorar la competitividad de las queserías artesanales.

En este contexto, empresas como Buena Leche están desempeñando un papel fundamental al ofrecer equipamiento y asesoramiento para la optimización de la producción quesera en el país. Con casi 20 años en el mercado, la empresa logró posicionarse como un aliado para los pequeños y medianos productores que buscan innovar en sus procesos productivos.

Dicha empresa trabaja en toda la cadena láctea, desde el productor primario hasta el control de calidad industrial. Según María Emilia Vidal, gerente de la empresa, su enfoque principal es la modernización de las queserías artesanales, permitiéndoles producir con mayor eficiencia y cumpliendo con las normativas de calidad vigentes.

“Nos formamos para poder asesorar a pequeñas queserías y dotarlas de la tecnología adecuada. Hay muchas queserías artesanales en Paraguay, pero pocas cuentan con equipos tecnificados. Con la maquinaria adecuada, pueden diversificar su producción y mejorar su rentabilidad”, explicó Vidal.

El proceso de elaboración del queso es versátil y, con la maquinaria correcta, se pueden fabricar diferentes variedades simplemente ajustando ciertos factores como las bacterias lácticas y el tiempo de maduración. Al consultarle sobre los equipamientos básicos con los que debería contar un pequeño productor, con aproximadamente 20 vacas, la experta señaló que para ese volumen de ganado la recomendación es contar con una ordeñadora, un enfriador de leche, una tina quesera, una pre prensa, una mesa quesera y una prensa, maquinarias para las cuales se estaría requiriendo una inversión de US$ 11.000 y, dependiendo del tipo de queso a producir, también pueden sumarse equipos adicionales como una descremadora o una heladora para mozzarella.

Más allá de proveer equipamiento, la firma liderada por Vidal comprendió la importancia de la capacitación para el crecimiento del sector. La empresa desarrolló cursos y talleres en diferentes regiones del país, donde los productores pueden aprender desde el proceso básico de elaboración de quesos hasta el manejo avanzado de maquinaria.

“Nos dimos cuenta de que muchos clientes adquirían equipos sin comprender completamente el proceso de producción. Por eso decidimos ofrecer capacitaciones y traer especialistas internacionales para formar a los productores. Hoy en día, quienes compran nuestras máquinas ya tienen un conocimiento previo sobre cómo utilizarlas”, destacó Vidal.

Un mercado con un gran potencial de crecimiento

La oportunidad para la industria quesera local es enorme. Actualmente, en las principales cadenas de supermercados, los quesos nacionales representan apenas un 10 y 15% de la oferta en la categoría de productos especiales. La mayor parte de estos productos son importados, lo que deja un amplio margen para que la producción local crezca y gane espacio en las góndolas.

“Paraguay es un país con una fuerte cultura quesera. Desde la chipa hasta la sopa paraguaya, el queso es parte esencial de nuestra gastronomía. Sin embargo, seguimos importando una gran cantidad de productos que podríamos fabricar aquí con mayor valor agregado”, comentó Vidal.

La innovación también está llegando a la producción de quesos con leche de otras especies, como cabras y búfalas. Además, recientemente se ha impulsado la introducción de razas ovinas lecheras en el país, lo que podría abrir nuevas oportunidades de mercado.

Presencia en Innovar y proyecciones para el futuro

Buena Leche estará participando nuevamente en la feria Innovar, donde ofrecerá un taller sobre quesería rentable y optimización de procesos. El evento permitirá a los productores conocer de cerca las tecnologías disponibles y recibir asesoramiento directo de expertos.

“En ferias como Innovar buscamos crear conciencia sobre el potencial de la industria quesera. No solo se trata de vender maquinaria, sino de generar un impacto a largo plazo en la productividad de los productores”, finalizó Vidal.

Para el futuro, la empresa continuará apostando por la capacitación y la tecnología como ejes fundamentales para el crecimiento del sector. Con un mercado en expansión y una creciente demanda de productos de alta calidad, la industria láctea local tiene un horizonte prometedor.

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