¿Cuál es tu filosofía de trabajo?
Creo en la combinación de estrategia y ejecución con un propósito claro. El marketing no se trata solo de creatividad o ventas, sino de generar valor real, conectar con las personas y construir relaciones a largo plazo. Para lograrlo, son fundamentales la planificación, la innovación constante y un equipo alineado con una visión compartida.
¿Quién ha sido tu mayor mentor o fuente de inspiración en tu carrera y qué aprendiste de esa persona?
A lo largo de mi carrera, tuve la oportunidad de aprender de grandes profesionales, pero más que una sola persona, creo que mi mayor fuente de inspiración fue el trabajo en equipo. Aprender de distintas áreas, de colegas y hasta de clientes me enseñó a ver el marketing desde múltiples perspectivas y a entender la importancia de la adaptabilidad y la escucha activa.
¿Qué estrategias considerás esenciales para posicionar una marca en mercados competitivos?
Primero, conocer profundamente al consumidor. Sin esa base, cualquier estrategia pierde fuerza. Luego, la diferenciación: tener una propuesta de valor clara y comunicarla de manera efectiva. La coherencia en la identidad de marca, la experiencia del cliente y la capacidad de innovar constantemente también son esenciales para mantenerse vigente en mercados competitivos.
¿Qué rol considera que juegan la inteligencia artificial y la tecnología en la transformación del marketing actual?
Hoy son herramientas fundamentales. La IA permite personalizar estrategias, optimizar campañas y analizar datos con una precisión increíble. Pero el verdadero desafío es equilibrar la automatización con la autenticidad, porque, al final del día, las marcas conectan con personas, no con algoritmos.
¿Cómo hacés para equilibrar la creatividad con la necesidad de medir resultados y lograr objetivos concretos?
La creatividad sin estrategia es arte, pero el marketing necesita un propósito claro. Siempre busco un balance entre la inspiración y la medición. Cada acción creativa debe estar alineada con un objetivo medible, y los datos nos ayudan a ajustar y optimizar sin perder la esencia.
¿Qué es lo que más te apasiona de tu trabajo y cómo le transmitís eso al equipo?
Lo que más me apasiona es la capacidad del marketing para generar impacto, para contar historias que conecten y para hacer crecer marcas y negocios. Lo transmito con entusiasmo en cada proyecto, involucrando al equipo en los procesos y dándoles espacio para proponer ideas. Cuando trabajamos con propósito, la motivación viene sola.
¿Qué proyecciones tienen para el sector este año?
El marketing seguirá evolucionando hacia la personalización y la integración de canales. La experiencia del cliente será cada vez más determinante, y la digitalización seguirá marcando la pauta. En nuestro caso, seguimos apostando por estrategias que integren lo online y lo offline de manera efectiva.
¿Qué hobbies o intereses fuera del trabajo te ayudan a mantenerte motivada?
Me gusta viajar porque cada destino me enseña a ver el mercado desde otra perspectiva. Los consumidores son distintos en cada lugar, y eso inspira nuevas ideas que pueden aplicarse en Paraguay, un país que hoy se abre a más oportunidades. Más allá de mi carrera, lo más importante es mi familia. Como mujer, cumplo distintos roles: soy madre y, al mismo tiempo, sigo apostando por mi crecimiento profesional, equilibrando ambos mundos con pasión y compromiso.