En entrevista con InfoNegocios, Danilo Schussmüller, propietario de la empresa comentó que apunta a un modelo de producción no sólo sostenible, sino también regenerativo, con el objetivo de restaurar la salud del suelo para garantizar un futuro mejor para las próximas generaciones. “Este enfoque responde a la creciente preocupación por el estado crítico de los suelos, los cuales se ven cada vez más degradados debido a la extracción intensiva de nutrientes sin una adecuada reposición” argumentó.
Según Schussmüller, Granja Natural comenzó en 2015 como un proyecto de hobby, produciendo humus de lombriz. Durante la pandemia de COVID-19, con más personas enfocándose en sus jardines y huertas, el negocio experimentó un auge.
Hoy la empresa es uno de los mayores productores de humus de lombriz, produciendo alrededor de 100 toneladas mensuales de este insumo y 50 toneladas mensuales de sustratos orgánicos y compost. Estos productos, principalmente materia orgánica, se utilizan como correctivos del suelo y como elementos enriquecedores.
“Granja Natural pasó de ser un proyecto personal a una empresa con una fuerte presencia en el mercado. Actualmente comercializamos en todo el país a través de viveros, agroveterinarias y reventas”, destacó Schussmüller.
Uno de los aspectos fundamentales del modelo de negocio de Granja Natural es su enfoque en la sostenibilidad. La empresa recolecta residuos de frigoríficos. Estos materiales se procesan a través de compostaje aeróbico, donde se les añaden microorganismos benéficos para transformar los residuos en productos útiles para la regeneración del suelo.
El compostaje correcto, según Schussmüller, es esencial para garantizar que los residuos orgánicos se reintegren adecuadamente al suelo, aportando nutrientes esenciales que mejoran su estructura y productividad. La empresa también trabaja con restos de la industria de sésamo, gallinas ponedoras, entre otros, y estableció acuerdos con proveedores de residuos orgánicos, asegurando una fuente constante de materia prima.
“Nosotros buscamos cumplir con todas las normativas ambientales y agrícolas en Paraguay. Operamos bajo los permisos del Mades, que certifica el correcto uso de los residuos industriales que recibimos. Además, todos los productos que comercializamos están registrados en el Senave” agregó Schussmüller.
Para asegurar la calidad de sus productos, Granja Natural realiza análisis químicos anuales para medir la presencia de metales pesados y la calidad de los nutrientes que sus productos devuelven al suelo. Este control constante es clave para mantener la eficacia y seguridad de sus artículos, asegurando que los suelos tratados con sus enmiendas y fertilizantes sean fértiles y saludables.
Además del humus de lombriz y el compost, Granja Natural desarrolló una línea de fertilizantes y productos orgánicos. Entre ellos, se destacan fertilizantes foliares, insecticidas, fungicidas y bioestimulantes, todos diseñados para mejorar la salud del suelo y las plantas de manera natural. Uno de los productos más vendidos es Humax, un bioestimulante orgánico que, al igual que el humus de lombriz, devuelve la vida al suelo mediante la introducción de microorganismos benéficos.
De cara al futuro Granja Natural prevé expandir su negocio en el país, sobre todo en el sector agrícola extensivo, donde están introduciendo productos como la gallinaza granulada, un fertilizante orgánico que será clave para cultivos de soja, maíz y trigo, entre otros. Además, para 2025 Granja Natural planea iniciar comercio con España, un mercado en crecimiento para productos orgánicos.