Cuando la organización tiene claro su propósito, las oportunidades llaman a la puerta

(Por Gabriel Narvaja Mañas - Director General de Deconstrucción Humana)

El propósito generalmente se construye a través de un trabajo significativo, alta coherencia y un sentido existencial.

Las organizaciones tienen un impacto mucho más positivo en el mundo si se basan en un propósito elevado que va más allá que solo generar beneficios y valor para los accionistas.

Los líderes positivos y conscientes adoptan un propósito más transcendente que la maximización de beneficios y se centran en un propósito superior, que puede crear un alto grado de participación de los accionistas, y ser el motor para catalizar una energía organizacional extraordinaria, de alta innovación e involucramiento.

¿Por qué existe la organización? ¿Por qué es necesario que exista? ¿Qué virtudes y valores le dan vida? ¿Qué contribución quiere hacer? ¿Por qué el mundo es mejor con su existencia y presencia?

La prioridad de triunfar y obtener ganancias por sobre la importancia del propósito explica en gran medida por qué los sueños y propósitos suelen sonar tan vacíos. Por lo tanto para lograr inspirar y movilizar a los trabajadores es necesario que genuinamente se puedan alinear con cuatro categorías fundamentales que los llenan de sentido y significado.

Estas categorías están relacionadas con el hacer el bien, a través del servicio a los demás para mejorar la calidad de vida; buscan la verdad, descubriendo y expandiendo el conocimiento humano; se expresan a través de la belleza, lo cual genera la excelencia inspiradora; y emplean el coraje, que con voluntad permite transformar y dejar huella en el mundo.

“Con la edad, siento con mayor claridad y sin lugar a dudas…lo ridículas que son las cosas que no tienen su propio significado, su propia alma…aquellas cosas que no están empapadas de amor”. Marc Chagall.

Así como las organizaciones tienen un propósito superior, las personas y trabajadores también deben preguntarse por el propósito individual y su unión con el colectivo organizacional.

¿Cuál es mi vocación? ¿Qué es lo que vale la pena verdaderamente lograr?

En lo personal y profesional el propósito puede ser un llamado profundo interior, vocacional, pero también puede ser una construcción que se logre con:

1.- Un trabajo que sea muy importante, de altísimo valor inherente, significativo para la propia vida, que vale la pena.

2.- Un trabajo que le entrega sentido a la existencia, a través del entendimiento y consciencia de uno mismo, del mundo que nos rodea y del puente que une a ambos.

3.- Un trabajo que genera una vida comprometida y puesta al servicio de algo más grande que uno mismo, que nos trascienda.

“El éxito como la felicidad, no puede perseguirse, debe ser un resultado, y esto solo ocurre como efecto secundario involuntario de la dedicación personal a una causa más grande que uno mismo, a una vida llena de propósito y sentido”. Victor Frankl.

Las organizaciones podrían lograr mucho más si confiaran en la pasión que surge cuando nos conectamos con otros, propósito a propósito. Las personas anhelan descubrir aquello en lo que juntos podrían convertirse.

Un propósito elevado minimiza la idea de que todo lo que hacemos tiene que ayudar a ganar más dinero, o a ser más productivos. La visión elevada es que una organización se organiza como comunidad para satisfacer necesidades humanas y que todos se puedan alcanzar la realización en sus vidas, por lo tanto son altamente energizantes, positivas y desafiantes.

Lo interesante y aparentemente paradójico de esto, es que las organizaciones y las personas que se enfocan en propósitos superiores más que en los beneficios económicos, tienden a obtener ganancias más abundantes.

El propósito individual y el de la organización, deben ir de la mano, se necesitan mutuamente para florecer. Cuando se invita a los trabajadores a escuchar el propósito, es probable que se cuestionen su vocación personal. ¿Resuena en mí el propósito de la organización? ¿Me siento llamado a trabajar en éste lugar? ¿Me permitirá éste lugar expresar mi individualidad, mis talentos y fortalezas? ¿Me ayudará a crecer y desarrollarme?

Cuando el propósito individual y el de la organización entran en sintonía y se refuerzan, ocurren cosas extraordinarias.

La cultura organizacional debiera facilitar a través de los líderes, sus procesos y procedimientos, la exploración y la intersección entre la vocación personal de los trabajadores y el propósito organizacional. Y en el caso de que no se conozca esa vocación personal facilitar de manera eficaz el poder realizar un proceso de re-significación y re-definición del trabajo para hacerlo más trascendente y significativo.

“Nuestra vocación más profunda es crecer en dirección a nuestra auténtica individualidad, se ajuste o no a una imagen de quien debiéramos ser. A medida que lo hacemos, no solo encontraremos la alegría que todo ser humano busca, también encontraremos nuestro camino de auténtico servicio en el mundo”. Parker Palmer.

La Costanera sumará un nuevo símbolo: un monumento de casi 11 metros a Nuestra Señora de la Asunción

(Por BR) Asunción sumará en los próximos días un nuevo símbolo urbano y religioso. La capital contará con un monumento de gran escala dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, patrona y fundadora espiritual de la ciudad, que será emplazado en el paseo central de la Costanera, detrás del Palacio de Gobierno. La obra demandó más de un año de trabajo, tendrá cerca de 11 metros de altura y será inaugurada, si el cronograma oficial se mantiene, entre el 14 y el 15 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la capital.

Le dijeron que nadie imprimiría de madrugada: la idea que convirtió a Printos en la imprenta 24 horas que emplea a 45 personas

(Por NL) Todo comenzó hace unos 15 años con una computadora que tenía en su casa, una impresora de escritorio y un pequeño local de apenas dos por tres metros. A partir de esos recursos, nació lo que finalmente se convertiría en una de las imprentas más reconocidas de Asunción. Sin embargo, el crecimiento de Printos no se explica solo por la inversión en equipos o la ampliación de servicios, que al inicio eran muy limitados, sino también por una decisión que tomó posteriormente su fundador, Luis Enrique Rene Melzer Resquin: mantener el negocio abierto las 24 horas cuando prácticamente nadie creía que pudiera funcionar.