Bioterra: una mipyme nacional que produce jabones y cosméticos orgánicos

Bioterra surgió porque su propietario, Alexander Bang, utilizaba jabones orgánicos para su aseo diario, y en un momento analizó los altos costos, ya que en su mayoría eran importados. Luego de encontrar este problema, decidió ir más allá y comenzar un proceso de investigación para determinar la forma en que se fabricaban y finalmente, cuando tuvo el panorama bastante claro, se animó a crear su propia línea de jabones y cosméticos.

Bang nos indicó que empezó a utilizar los jabones orgánicos como una forma de prevenir el acné y mantener hidratado su rostro, pero en ocasiones, los precios de los productos eran bastante elevados. Por eso, decidió analizar las formas de producción, las mejores materias primas, los equipos necesarios para la fabricación u otros factores relevantes.

Cuando logró recabar todas las informaciones y se aventuró a encarar este proyecto paralelo a su trabajo a tiempo completo, se abocó a la producción de un jabón orgánico de 100 gramos, que brinde múltiples beneficios (exfoliante, hidratante) y que sea comercializado a un costo razonable (G. 20 mil por unidad).  

“Al principio solamente comercializaba un tipo de jabón, pero ahora cuento con cuatro presentaciones disponibles que son arcilla rosa, carbón activado, manzanilla y zanahoria, y próximamente estoy presentando la versión café. La finalidad de producir acá es que, al disminuir los costos de producción, por cuestiones relacionadas al acceso a las materias primas y otras vertientes, logramos crear un producto más accesible que el importado”, aseguró.

El emprendedor resaltó que no se detuvo en la producción de los jabones orgánicos, sino que se enfocó en la fabricación de toda una línea complementaria, compuesta por tónicos faciales, mascarillas relajantes, bálsamos labiales, gel de limpieza, fragancias naturales y próximamente lanzará una crema hidratante. 

“Mi idea es fabricar una extensa línea de productos, de manera a que puedan ser parte de una rutina cosmética, que incida efectivamente en la salud y belleza de las personas. Apostamos a que los productos se complementen, para tener mayor impacto”, afirmó.

Sobre las materias primas utilizadas, mencionó que en la mayoría de los casos las adquieren del mercado local, y en algunos casos particulares importan, como esencias o aceites especiales.   

Producción

Bang reconoció que hasta el momento los procesos de fabricación son artesanales, pero que están trabajando en la implementación de sistemas y maquinarias para incrementar la cantidad del volumen registrado. A su vez, confirmó que con esto podrán posicionar sus líneas en la capital e interior del país.

Los productos de Bioterra están disponibles en Marketplace y La Marchante.

La Costanera sumará un nuevo símbolo: un monumento de casi 11 metros a Nuestra Señora de la Asunción

(Por BR) Asunción sumará en los próximos días un nuevo símbolo urbano y religioso. La capital contará con un monumento de gran escala dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, patrona y fundadora espiritual de la ciudad, que será emplazado en el paseo central de la Costanera, detrás del Palacio de Gobierno. La obra demandó más de un año de trabajo, tendrá cerca de 11 metros de altura y será inaugurada, si el cronograma oficial se mantiene, entre el 14 y el 15 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la capital.

Le dijeron que nadie imprimiría de madrugada: la idea que convirtió a Printos en la imprenta 24 horas que emplea a 45 personas

(Por NL) Todo comenzó hace unos 15 años con una computadora que tenía en su casa, una impresora de escritorio y un pequeño local de apenas dos por tres metros. A partir de esos recursos, nació lo que finalmente se convertiría en una de las imprentas más reconocidas de Asunción. Sin embargo, el crecimiento de Printos no se explica solo por la inversión en equipos o la ampliación de servicios, que al inicio eran muy limitados, sino también por una decisión que tomó posteriormente su fundador, Luis Enrique Rene Melzer Resquin: mantener el negocio abierto las 24 horas cuando prácticamente nadie creía que pudiera funcionar.