La filosofía de trabajo de Sandro Álvarez, gerente general de Salud Protegida

(Por LA) Liderar equipos, adaptarse a nuevos entornos y mantenerse firme en un mercado cada vez más competitivo no es tarea sencilla. Sin embargo, para Sandro Álvarez, gerente general de Salud Protegida, el secreto está en la acción constante y en la búsqueda incansable de la perfección.

¿Cuál considera que es la principal habilidad que todo gerente debería tener y, si no, desarrollar?

La capacidad de pasar rápidamente de la teoría a la acción. "De hacer a hacer", como me gusta decir. Tomar decisiones y ejecutarlas marca la diferencia.

¿Qué es fundamental para liderar un equipo?

Mantener la objetividad. Liderar implica tomar decisiones racionales, por eso es clave dejar los sentimientos de lado cuando se trata de gestionar personas y situaciones.

¿Cuál es su filosofía de trabajo?

Apuntar siempre al 100%. Puede que la perfección no se alcance todos los días, pero trabajar con esa meta eleva el estándar de todo el equipo.

¿Cómo ve el crecimiento del rubro?

El sector está en constante expansión, pero también surgen nuevos jugadores. La competencia aumenta y eso nos obliga a ser mejores cada día.

¿Qué momento de su vida marcó un aprendizaje importante en su carrera?

Sin duda, mi llegada a Paraguay hace 10 años. Adaptarme a una nueva cultura me obligó a salir de mi zona de confort y a aprender rápidamente.

¿Cuál considera que es su mayor fortaleza y su principal debilidad?

Mi fortaleza es la toma rápida de decisiones. En cambio, mi debilidad es que, a veces, escucho demasiado, lo que puede retrasar algunas resoluciones.

Un libro o podcast que todo ejecutivo debería leer o escuchar:

Padre rico, padre pobre, de Robert T. Kiyosaki. Ofrece una visión clara sobre cómo pensar financieramente y asumir riesgos inteligentes.

¿Cuál es su pasatiempo favorito?

Practicar tiro y artes marciales. Me ayudan a mantener el enfoque y la disciplina, tanto en lo personal como en lo profesional.

¿Qué es lo último que hace siempre cuando termina de trabajar?

Organizo y planifico el día siguiente. Anticiparse es clave para mantener el ritmo y no perder el control de las prioridades.

La Costanera sumará un nuevo símbolo: un monumento de casi 11 metros a Nuestra Señora de la Asunción

(Por BR) Asunción sumará en los próximos días un nuevo símbolo urbano y religioso. La capital contará con un monumento de gran escala dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, patrona y fundadora espiritual de la ciudad, que será emplazado en el paseo central de la Costanera, detrás del Palacio de Gobierno. La obra demandó más de un año de trabajo, tendrá cerca de 11 metros de altura y será inaugurada, si el cronograma oficial se mantiene, entre el 14 y el 15 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la capital.

Proyección económica: dólar cerraría 2026 en G. 6.300, con inflación de 3,5% y crecimiento de 4,2%

Los agentes económicos redujeron nuevamente sus expectativas para el tipo de cambio, mientras mantuvieron sin cambios las proyecciones de inflación, crecimiento económico y tasa de política monetaria. Para el cierre de 2026, estiman que el dólar se ubicará en G. 6.300 y que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá un 4,2%, según la Encuesta de Expectativas de Variables Económicas (EVE) correspondiente a julio de 2026, elaborada por el Banco Central del Paraguay (BCP). 

Le dijeron que nadie imprimiría de madrugada: la idea que convirtió a Printos en la imprenta 24 horas que emplea a 45 personas

(Por NL) Todo comenzó hace unos 15 años con una computadora que tenía en su casa, una impresora de escritorio y un pequeño local de apenas dos por tres metros. A partir de esos recursos, nació lo que finalmente se convertiría en una de las imprentas más reconocidas de Asunción. Sin embargo, el crecimiento de Printos no se explica solo por la inversión en equipos o la ampliación de servicios, que al inicio eran muy limitados, sino también por una decisión que tomó posteriormente su fundador, Luis Enrique Rene Melzer Resquin: mantener el negocio abierto las 24 horas cuando prácticamente nadie creía que pudiera funcionar.