Asunción fue testigo de una prueba que desafió al calor y puso a la arquitectura y la ingeniería en el centro del debate sobre sostenibilidad. Desde el 20 hasta el 29 de marzo, la explanada de delSol Shopping se convirtió en un laboratorio a cielo abierto con el Ice Box Challenge Asunción 2025.
El concepto del experimento fue sencillo pero revelador: se construyeron tres estructuras con dimensiones idénticas, pero utilizando distintos estándares de construcción, con el objetivo de evaluar cuál era más eficiente para resistir el calor extremo del clima paraguayo. En cada una se colocó un bloque de hielo de una tonelada, desafiando a cada estructura a conservarlo el mayor tiempo posible.
La primera estructura, llamada Caja 1, fue construida bajo el modelo tradicional que se utiliza comúnmente en Paraguay, sin ningún tipo de aislamiento térmico. La segunda, Caja 2, siguió las Normas Nacionales de Construcción Sostenible, desarrolladas por el Instituto Nacional de Tecnología y Normalización (INTN) y promovidas por el Paraguay Green Building Council (PYGBC).
Finalmente, la Caja 3 fue construida según el estándar Passivhaus, un exigente modelo europeo reconocido por su alto nivel de eficiencia energética. Este desafío permitió comparar directamente cómo la elección de materiales y técnicas de construcción puede influir significativamente en el rendimiento térmico de una edificación.
Esta iniciativa del Green Building Council Paraguay y el Instituto Latinoamericano Passivhaus busca demostrar cómo los materiales y técnicas de construcción influyen en el ahorro de energía y el bienestar ambiental.
El ingeniero Carlos Wenz, miembro de la junta directiva del Green Building Council Paraguay, destacó que el experimento permitió demostrar que, mediante un buen tratamiento de las envolventes en las edificaciones, es posible alcanzar una mayor eficiencia energética en Paraguay. Según explicó, esto reduciría significativamente la necesidad de recurrir a sistemas de climatización y refrigeración que consumen grandes cantidades de energía eléctrica.
“La tercera casa tiene un estándar muy elevado, eso es a donde querríamos llegar nosotros. Desde luego, no podemos pasar de la nada al todo. Tenemos un primer escalón, que es el de las normas paraguayas de construcción sostenible, dictadas ya hace tiempo”, señaló Wenz.
Wenz mencionó que en Paraguay ya existen cerca de 40 construcciones realizadas bajo los estándares de la norma nacional de construcción sostenible, e incluso con criterios más exigentes. Este representa un primer escalón accesible para todos, y el siguiente paso sería avanzar hacia el estándar Passivhaus, un modelo europeo diseñado originalmente para proteger del frío, pero que en el contexto local puede aplicarse eficazmente para proteger del calor, ya que se basa en los mismos principios de eficiencia energética y aislamiento térmico.
El siguiente paso: difundir el impacto del experimento
El próximo paso es difundir los resultados del experimento, especialmente entre universidades y empresarios, para mostrar cómo estos hallazgos pueden traducirse en dos aspectos clave: por un lado, el ahorro económico, fácilmente medible en términos financieros, y por otro, un aspecto aún más importante pero menos inmediato: la salud.
Wenz afirmó que vivir en espacios que requieren climatización constante con equipos de aire acondicionado, muchas veces sin mantenimiento adecuado, implica respirar aire viciado de forma continua, lo que puede afectar negativamente la salud de los ocupantes. Subrayó que este experimento funcionó como un “laboratorio a cielo abierto”, donde las personas pudieron presenciar directamente los resultados y comprender el impacto de una construcción eficiente.
Asistentes y actividades
Además del experimento, el evento contó con conferencias y exhibiciones de expertos en arquitectura sostenible, tecnología y eficiencia energética. Empresas y profesionales del sector compartieron soluciones innovadoras que ya están transformando la manera de construir en Paraguay.
El evento atrajo a numerosos visitantes, incluidos expertos en construcción, arquitectos, estudiantes y público en general, quienes pudieron participar en charlas y actividades interactivas relacionadas con la sustentabilidad y la eficiencia energética.