Luc Van Ruymbeke: “Queremos aumentar la producción mensual de tilapia viva de 6.000 a 10.000 kilos”

Con más de tres décadas de experiencia, EcoPez lidera el desarrollo de la piscicultura nacional. Desde sus inicios en 1988, la empresa evolucionó para convertirse en un referente en la producción de tilapia y otras especies acuáticas, con un enfoque en la sostenibilidad y la calidad.

En comunicación con InfoNegocios, el propietario de la empresa, Luc Van Ruymbeke, mencionó que EcoPez experimentó un aumento del 30% en las ventas de tilapia durante el pasado diciembre en comparación interanual. Este crecimiento refleja un cambio en las preferencias de consumo local, donde el pescado está ganando terreno como una opción saludable frente a la carne. “La diferencia de precio entre el lomito (carne vacuna) y el filete de tilapia ya no es abismal, lo que incentiva a más personas a optar por el pescado”, explicó Van Ruymbeke.

El piscicultor explicó que EcoPez opera en una granja de 32 hectáreas, ubicada al noreste de Acahay, desde donde comercializan alrededor de 7.500 kilos de tilapia viva al mes, que se transforman en filetes con un rendimiento del 36%. Los filetes, libres de espinas, son el producto estrella, pues se adaptan mejor a las preferencias del mercado local. La mayoría de la producción se distribuye a grandes cadenas de supermercados como Fortis, Stock, Super 6 y Gran Vía.

Además de tilapia, EcoPez está impulsando la producción de pacú, una especie demandada, pero que requiere al menos dos años para alcanzar un peso de venta óptimo de, al menos, 2 kilos. “La inversión es considerable, ya que se debe alimentar a los peces durante dos años antes de obtener ingresos”, detalló Van Ruymbeke. Por otro lado, la empresa también incursiona en la cría y comercialización de carpas koi ornamentales, cuyo precio puede variar entre G. 25.000 y G. 500.000, dependiendo del tamaño y color del ejemplar.

Uno de los principales desafíos para EcoPez y otros productores es la utilización de los subproductos del pescado, ya que, según explicó el especialista, solo 30% del pez vivo es utilizado para la venta de filetes de tilapia.

Van Ruymbeke explicó que el 70% restante podría ser empleado para la elaboración de caldo nutritivo, lo cual representa un potencial desaprovechado para fabricar productos como chicharrones de piel o cuero para la industria.

En cuanto a sus objetivos para 2025, la empresa tiene metas ambiciosas: planea aumentar su producción mensual de tilapia viva de 6.000 a 10.000 kilos. “Este incremento nos permitirá consolidar nuestra posición en el mercado y satisfacer la creciente demanda de filetes de tilapia en el país”, señaló.

Como pionera en la piscicultura nacional, EcoPez logró establecer un modelo de producción sostenible que inspira a nuevos emprendedores en el sector. Sin embargo, Van Ruymbeke enfatizó que los pequeños productores enfrentan barreras significativas para procesar y comercializar su pescado debido a los estrictos requisitos regulatorios.

Financiamiento a medida: estimulan industrias con alto potencial y proyección internacional

En un momento en que el país busca dar el salto de la producción primaria a la industrialización, el Viceministerio de Industria y la banca pública dieron un paso concreto hacia ese objetivo. El viceministro Javier Viveros se reunió con representantes de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y del Banco Nacional de Fomento (BNF) para analizar herramientas financieras a medida para el sector industrial. Dominica Zavala, miembro del directorio de la AFD, detalló los instrumentos disponibles y los desafíos que enfrenta la banca de desarrollo para profundizar su alcance en sectores de alto potencial como el avícola, porcino y de agroalimentos. 

Empresa brasileña invertirá US$ 50 millones en Caaguazú y apunta a completar un eslabón clave de la cadena avícola

(Por SR) La industria avícola paraguaya suma un nuevo jugador con la empresa brasileña Pluma, que prevé instalarse en Yhú, departamento de Caaguazú, con un proyecto orientado a la producción de huevos fértiles y pollitos carniceros, un eslabón que hoy todavía depende en buena medida de la importación y que resulta clave para fortalecer la integración productiva del sector. Según informó el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), la inversión proyectada ronda los US$ 50 millones y generaría unos 200 empleos directos.