Una mejor inversión en el bienestar femenino podría ser el motor del crecimiento global

Un reciente informe del McKinsey Health Institute destaca que las mujeres viven un 25% más de su vida con mala salud en comparación con los hombres, lo que evidencia la urgencia de reducir esta brecha. En Paraguay, la inversión en salud y el empoderamiento económico femenino han avanzado con programas como Ciudad Mujer y Kuñanguéra Omimbíva, aunque persisten desafíos en la formalización de emprendimientos y el acceso equitativo a la atención médica. 

En 2024, el informe Blueprint to Close the Women's Health Gap: How to Improve Lives and Economies for All (Plan para cerrar la brecha de salud de la mujer: cómo mejorar las vidas y las economías de todos), elaborado en colaboración con el McKinsey Health Institute (MHI), subraya la urgente necesidad de abordar las principales afecciones de salud que afectan a las mujeres.

Este informe destaca que las mujeres viven un 25% más de su vida con mala salud en comparación con los hombres, lo que resalta la importancia de actuar para reducir esta disparidad.

En particular, el informe resalta la necesidad de una inversión significativa en tres áreas históricamente desatendidas: la menopausia, el síndrome premenstrual y la migraña, las cuales representan una oportunidad económica de US$ 315 mil millones en términos de Producto Interno Bruto (PIB).

Las afecciones se dividen en dos categorías: las que afectan la esperanza de vida total, como los trastornos hipertensivos maternos, la hemorragia posparto, la cardiopatía isquémica, el cáncer de cuello uterino y el cáncer de mama, y aquellas que impactan la esperanza de vida saludable, como la endometriosis, la menopausia, la migraña y el síndrome premenstrual.

En el ámbito de la salud, el Presupuesto 2025 asignado al Ministerio de la Mujer es más de G. 25.000 millones, lo que le permite continuar con programas que mejoren la salud y el bienestar de las mujeres. Un ejemplo destacado es el programa Ciudad Mujer, que en su versión móvil llegó a 59 distritos de 16 departamentos durante el 2024, beneficiando a más de 11.000 personas con un total de 27.000 servicios. Este programa tiene como objetivo reducir las desigualdades sociales y territoriales, especialmente en el acceso a servicios de salud para mujeres de comunidades alejadas, incluyendo a mujeres rurales, indígenas y con discapacidad, junto con hombres, niñas y niños. Los servicios incluyen prevención de la violencia hacia la mujer, empoderamiento económico, acceso a la salud, estudios especializados y planificación familiar.

Además de estos esfuerzos, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social ha realizado acciones para la detección temprana del cáncer de mama. En 2024, se instalaron un total de 32 nuevos mamógrafos en hospitales públicos, llegando a un total de 56 en todo el país. Este esfuerzo tiene como objetivo salvar vidas, especialmente en zonas rurales y de difícil acceso, donde la detección temprana es sumamente importante para un tratamiento exitoso.

Si bien se han realizado avances, es necesario seguir priorizando la inversión en salud femenina. Áreas como la menopausia, el síndrome premenstrual y la migraña siguen siendo desatendidas en muchos contextos, pero las iniciativas actuales muestran un camino claro hacia la mejora.

La colaboración entre instituciones gubernamentales, organizaciones internacionales y el sector privado será esencial para consolidar los logros alcanzados y garantizar que todas las mujeres, independientemente de su ubicación geográfica o condición social, tengan acceso a una salud de calidad y a oportunidades económicas que mejoren su calidad de vida.

Empoderamiento económico

En Paraguay, el empoderamiento económico de las mujeres experimentó importantes avances en los últimos años, gracias a políticas y programas que favorecen su inclusión y autonomía en el ámbito económico. La viceministra de Igualdad y No Discriminación, Sonia Brucke, comentó los logros alcanzados mediante la colaboración entre el sector privado, organizaciones de la sociedad civil y el gobierno. Sin embargo, aún persisten desafíos, especialmente en la formalización de los emprendimientos liderados por mujeres.

Uno de los principales objetivos es lograr la autonomía económica de las mujeres, permitiéndoles tomar decisiones sobre sus recursos y generar ingresos de manera independiente. En este sentido, el 2024 marcó un hito significativo con la realización de 17 ferias organizadas en colaboración con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), donde 212 mujeres emprendedoras tuvieron la oportunidad de comercializar sus productos. Estas ferias alcanzaron ventas por un valor total de G. 104 millones, lo que demuestra el impacto positivo de estas iniciativas en el empoderamiento económico de las mujeres.

Aunque estos avances son notables, la formalización de los emprendimientos sigue siendo un desafío pendiente. Para 2025, se proyecta continuar con las ferias y, además, establecer espacios permanentes de comercialización en diversas localidades del país. Este enfoque busca fortalecer el trabajo en equipo y la colaboración entre los diferentes actores involucrados, manteniendo el modelo de cooperación que demostró ser exitoso.

Un ejemplo exitoso de empoderamiento económico es el Proyecto Piloto Kuñanguera Omimbíva (mujeres que brillan). Este proyecto, lanzado en 2024 con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pudo incluir financieramente a un mayor número de mujeres, facilitando su acceso a recursos y promoviendo la bancarización y la asociatividad en redes de apoyo para el desarrollo económico y social. El proyecto benefició a 15 organizaciones de mujeres rurales en tres distritos del Sistema de Protección Social: Santa Rosa del Aguaray, Tembiaporá y Villa Oliva, con un total de 81 mujeres organizadas y fortalecidas.

Para el 2025, apuntan a expandir el proyecto a otros tres distritos: San Juan Nepomuceno, Alto Verá e Itakyry, con el apoyo de las autoridades municipales y departamentales. Además, se está trabajando en conjunto con la Oficina de Planificación y Desarrollo (OPD) para diseñar un Programa Nacional Kuñanguéra Omimbiva, con el objetivo de fortalecer aún más la inclusión económica y social de las mujeres en todo el país.

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