Al pie de la letra: Paraguay imprime alrededor de 1 millón de libros/año (queda pendiente exportar)

Los libros impresos siguen teniendo la preferencia de los lectores aun en tiempos de proliferación de los textos digitales. Y publicarlos sigue siendo un negocio rentable, porque el hábito de la lectura está en aumento y porque las nuevas generaciones están optando por los ejemplares físicos.

En vísperas del Día Internacional del Libro la buena noticia es que los agoreros, que predecían la desaparición del libro impreso, se equivocaron. Mientras crece la inclinación por la lectura de un texto en un soporte tangible antes que en uno digital, la industria editorial se fortalece, empujada por esta tendencia.

Vidalia Sánchez, de la editorial Servilibro y coordinadora por Cámara del Libro de Asunción Paraguay (CLAP) de la Feria Internacional del Libro (FIL Asunción), comentó que en la actualidad su empresa editora publica al año alrededor de 100 títulos de autores nacionales, a un promedio de 1.000 ejemplares por título. Considerando que en el país hay una docena de editoriales, la producción de libros por año ronda el millón de ejemplares.
 


“En la década del 80, la editorial NAPA (de Juan Bautista Rivarola Matto) publicaba un libro al mes, y era todo un suceso. Hoy tenemos dos o tres publicaciones al día. Se publica mucho más actualmente”, resaltó Sánchez.

Pablo León Burián, fundador y director de El Lector, y miembro de la Cámara Paraguaya del Libro (Capel), corroboró lo dicho por su colega y destacó que la inclinación por la lectura “crece cada vez más”.

Tal vez esta afirmación sorprenda a muchos, pero lo cierto es que los augurios de la desaparición del libro físico frente al crecimiento de las ediciones digitales no se están cumpliendo y, por el contrario, los textos impresos están creciendo en número y preferencia, una tendencia que se replica en todo el mundo.

Los empresarios editoriales coincidieron en que la industria sigue siendo rentable, porque el hábito de lectura está en aumento, aunque “no tan rápido como quisiéramos”, según Sánchez. Recordó que cuando abrieron la librería solo entraba a ella gente adulta, pero que hoy acuden muchos jóvenes, que no solo preguntan por textos de estudio sino también por otros libros para regalarlos, o para leerlos ellos mismos.

“Los jóvenes leen más. Quizás la tecnología ayudó. Está demostrado que la tecnología hizo que la gente lea más”, señaló la editora. A su vez, Burián aseguró que los libros digitales pueden crecer a la par de los libros físicos, pero que la tendencia es volver a leer en papel. “La gente disfruta de estar en presencia de un libro físico, tenerlo en la mano, incluso abrazarlo. Y los libros digitales pueden generar cansancio de vista”, indicó.

Con respecto a si bajar de manera gratuita algún libro, que se considera un acto de piratería, afecta al negocio de los impresos, Sánchez dijo que “eso no es piratería; lo sería si lo que se hace es bajar un libro para imprimirlo en cantidad y luego comercializarlos”.

Materia pendiente
La industria editorial paraguaya hoy se encuentra al nivel de cualquiera de sus pares en el mundo, pues cuenta con los últimos adelantos tecnológicos, con muy buenos diseños e impresión y con contenidos de calidad, según los referentes del sector.

Entonces ¿se puede pensar en exportar? Sánchez afirmó al respecto que todavía existen obstáculos que encarecen el producto. “Hace falta la ayuda estatal para abrir las puertas al libro paraguayo en el extranjero. No conseguimos llegar a un acuerdo con ninguna distribuidora porque los costos de envíos son muy caros. Hace falta una campaña para facilitar desde el embarque aduanero hasta los costos de envío. Se puede conseguir exportar a través de una APP, pues para nosotros solos es difícil”, apuntó.

Por otro lado, recordó que después de dos años de interrupción vuelve la feria del libro presencial, que se desarrollará del 27 de mayo al 5 de junio en el Centro de Convenciones Mariscal López, con entrada libre y gratuita. “Durante 10 días vamos a tener la librería más grande del país, en un predio de 5.000 m2”, resaltó Sánchez.

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