Si bien la carne de Wagyu es una de las más valoradas a nivel mundial, la cantidad de animales de esta raza en nuestro país aún es limitada. Por ello, con el fin de dar los primeros pasos hacia la exportación de esta carne premium, un grupo de productores busca formalizar y estructurar el desarrollo de esta exclusiva raza bovina en el país. Céspedes es uno de los impulsores de la iniciativa y destacó la importancia de establecer protocolos y registros adecuados para garantizar la calidad genética y la trazabilidad de los animales.
"Este año ya vamos a contar con nuestra representación, lo que permitirá que los productores tengan un marco normativo claro y podamos impulsar aún más la producción de la raza en nuestro país. Esto beneficiará tanto a los criadores como a la industria frigorífica, al establecer estándares de calidad reconocidos a nivel internacional", comentó Céspedes.
El Wagyu es una de las razas bovinas más exclusivas del mundo, destacándose por su alto grado de marmoleo, que otorga una textura y un sabor únicos a su carne. Su grasa monoinsaturada, rica en ácido oleico, la convierte en una opción más saludable en comparación con otras carnes bovinas, razón por la cual es altamente cotizada en mercados como Europa y Asia.
El ganadero explicó que en nuestro país se ha trabajado en el desarrollo de esta raza desde hace más de 15 años. Sin embargo, hasta la fecha, la falta de una asociación oficial dificulta el registro y la certificación de los animales. Con la conformación de la nueva entidad gremial, que se espera comience a operar entre junio y septiembre de este año, los criadores locales podrán acceder a certificaciones internacionales que faciliten la exportación de esta valiosa carne con denominación de origen.
Comercialización de material genético
El desarrollo de la ganadería Wagyu a nivel local, hasta el momento, se basa en la importación de genética desde países como Australia, Uruguay y Estados Unidos. Empresas como Prime Paraguay SA importan semen y embriones de alta calidad para que los productores locales puedan realizar cruces con razas adaptadas al clima y a las condiciones del país.
"Nosotros traemos la genética y la comercializamos en forma de pajuelas de semen y embriones. Para quienes buscan obtener animales Wagyu puros de manera más rápida, el implante de embriones es una opción eficiente. También trabajamos con inseminación artificial en razas locales para obtener medias sangres Wagyu", explicó Céspedes.
Se estima que actualmente existen entre 10.000 y 15.000 cruces de Wagyu en tierra guaraní, aunque la cantidad exacta de ejemplares puros aún es incierta. Con la futura asociación de criadores de Wagyu, se busca establecer un registro oficial que permita conocer con mayor precisión la cantidad de animales de esta raza en el país y su impacto en la industria cárnica.
La expectativa es que, una vez estructurado el gremio y cumplidos los requisitos de certificación, Paraguay pueda consolidarse como un productor de carne Wagyu de alta calidad para el mercado internacional, posicionando su ganadería en un nuevo nivel de competitividad.