Bruno Garelli: “El crecimiento del 36% anual, muestra que el búfalo es cada vez más atractivo para productores”

El 2024 está siendo un año de crecimiento para la Asociación Paraguaya de Criadores de Búfalos (Apacribu), según relató su presidente, Bruno Garelli, quien destacó los avances, logros y proyecciones de este sector en crecimiento en el mercado local. A medida que se consolida como una alternativa ganadera rentable, la cría de búfalos rompe mitos gana terreno en el país y la región.

Como el punto más destacado del 2024, Garelli sostuvo que durante este año, por primera vez, la asociación contó con un espacio propio en la Expo de Mariano Roque Alonso, utilizado como punto de información para productores interesados en el búfalo.

Allí, los visitantes pudieron conocer más sobre los beneficios de esta especie, desde costos operativos hasta ventajas en la producción de carne y leche. Además, se comercializaron productos derivados, como carne envasada y productos lácteos, logrando atraer nuevos socios.

“El interés fue tan grande que logramos incorporar nuevos socios y consolidar ventas importantes durante el evento, lo que representó una importante comisión para la asociación”, explicó Garelli. También destacó la exposición de búfalos y un exitoso remate, donde se vendieron todos los lotes disponibles.

Otro logro destacado fue la salida de campo realizada en el noviembre pasado, que duplicó la cantidad de participantes en comparación con el año anterior, a pesar de condiciones climáticas adversas. “Tuvimos 120 asistentes, quienes mostraron un interés genuino en aprender sobre la cría, recría, invernada y mejoramiento genético del búfalo. Al día siguiente, organizamos un remate donde se incorporaron seis nuevos productores al sector”, relató el presidente.

Este crecimiento refleja el creciente interés por los búfalos como una alternativa ganadera viable y rentable, especialmente en campos con condiciones difíciles. Según Garelli, el búfalo ofrece ventajas significativas sobre el ganado vacuno tradicional, como mayor resistencia, mejor ganancia de peso y mayor rendimiento lechero. “En campos naturales, un búfalo puede lograr hasta un 60% más de ganancia de peso que un vacuno, y su leche rinde el doble”, explicó.

Para el próximo año, Apacribu planea fortalecer la producción lechera con una salida de campo en un establecimiento que utiliza ordeño mecánico y produce lácteos listos para góndola. Además, la asociación continuará con su programa de mejoramiento genético, en colaboración con material proveniente de Italia, con el objetivo de posicionar al Paraguay a la vanguardia del mercado sudamericano.

Un desafío adicional para el 2025 será formalizar el registro de búfalos en Paraguay, donde se estima que hay unas 10.000 cabezas no registradas. Este paso es clave para que pequeños productores puedan acceder a beneficios comerciales y participar en ferias ganaderas.

En un contexto donde la sequía y las fluctuaciones del mercado vienen impactando a la ganadería tradicional, el búfalo se presenta como una alternativa resiliente y rentable. “El crecimiento del sector en nuestro país, con un aumento del 36% anual en los últimos años, muestra que el búfalo es cada vez más una opción atractiva para los productores”, destacó Garelli.

La Apacribu cierra el 2024 con optimismo, consolidando su rol como promotor de esta especie en el país y trabajando hacia metas ambiciosas para el futuro, tanto en el mercado local como en el internacional.

 

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.