¿Por qué tu estrategia comercial no está funcionando? Los errores que suelen cometer las empresas

(Por LA) Las empresas enfrentan constantes desafíos en su camino hacia la eficiencia y el éxito, pero muchos de los errores que cometen no son fáciles de detectar. Verónica González y Natalia Oviedo, socias propietarias de la consultora +Vos, han trabajado con diversas organizaciones y, a lo largo de su experiencia, han identificado los puntos ciegos más comunes que impiden a las empresas alcanzar su máximo potencial.

Con una experiencia de más de 25 años en multinacionales, dos talentos se unieron para colaborar con empresas del mercado que optan por incorporar una “asistencia, una mano para revisar sus procesos y formas de hacer o no hacer las cosas”.

Según González y Oviedo, uno de los principales errores que suelen detectar es la desconexión entre la estrategia definida y su implementación. “Las organizaciones a menudo tienen una buena estrategia en papel, por ejemplo, una estrategia comercial bien estructurada, pero notamos que hay una desconexión entre la estrategia y el equipo que debe ejecutarla”, explicaron.

Esta desconexión se da principalmente porque la estrategia no es compartida con toda la empresa, sino que se limita solo a ciertos departamentos o niveles jerárquicos. “Una estrategia debe ser entendida por todos los integrantes de la empresa, no solamente por los líderes o el equipo comercial. Todos pueden contribuir a ella”, agregaron.

Este fenómeno, según las socias de +Vos, crea un entorno de trabajo fragmentado en el que los empleados no se sienten involucrados en los objetivos globales de la organización, lo que afecta la cohesión del equipo y la efectividad en la ejecución de las estrategias. A su juicio, lo importante es garantizar que todos los colaboradores comprendan su papel dentro de la estrategia, lo que contribuirá a que la empresa avance de manera alineada.

Otro de los puntos ciegos más frecuentes, que González y Oviedo han identificado, es la falta de un diagnóstico detallado y profundo de las organizaciones. A menudo, las empresas toman decisiones basadas solo en datos superficiales, sin profundizar en lo que realmente está ocurriendo dentro de la cultura organizacional. “Nuestro enfoque se basa en un diagnóstico que va más allá de los números. Realizamos entrevistas individuales, encuestas y mesas de trabajo integradas por colaboradores de distintas áreas, lo que nos permite entender la cultura de la empresa y detectar áreas críticas que no suelen ser visibles a simple vista”, explicaron.

Según las expertas, muchas veces las empresas adoptan soluciones empaquetadas, que pueden ser útiles, pero no abordan las necesidades únicas de cada organización. “Cada empresa tiene sus propias características, su propia cultura y su propia dinámica. Por eso, un enfoque estándar nunca será tan eficaz como un plan de trabajo diseñado a la medida”, añadieron.

En cuanto a la transformación cultural, González y Oviedo destacaron que las empresas deben adaptarse a las nuevas generaciones de trabajadores, que valoran cada vez más el equilibrio entre la vida personal y laboral. Este cambio está modificando la manera en que las organizaciones deben gestionar su talento. “Hoy en día, el compromiso de los empleados no se mide por la cantidad de horas trabajadas, sino por la calidad de los resultados. Las empresas deben entender que, para motivar y retener talento, deben adaptarse a estas nuevas demandas”, señalaron.

Para ambas, es fundamental ayudar a las empresas a construir metas claras, medibles y alcanzables que puedan orientar su esfuerzo y mejorar sus resultados. Coincidieron en que este cambio generacional también impacta las estrategias comerciales de las empresas, especialmente en las pequeñas y medianas empresas (pymes), que a menudo carecen de claridad en la definición de objetivos alcanzables.

“Nos encontramos con objetivos comerciales que son irreales, lo que dificulta mucho la operativa diaria de la empresa. Un objetivo que está por encima de lo que se puede lograr, o por debajo de lo que se necesita, es un obstáculo para el crecimiento”, explicaron.

Además, las socias de +Vos subrayaron la importancia de incluir a todos los niveles jerárquicos en los procesos de cambio. “Para transformar una organización, no basta con involucrar solo a los líderes. Los colaboradores, desde el nivel más alto hasta el operativo, deben sentirse parte del proceso. Esa es la base para generar un verdadero cambio cultural”, afirmaron.

En su experiencia, las empresas que logran superar estos puntos ciegos y mejorar su alineación interna, su diagnóstico y su enfoque estratégico son las que realmente experimentan un crecimiento sostenible. González y Oviedo advirtieron que, en un entorno de constante cambio, las organizaciones que no logren adaptarse corren el riesgo de quedarse atrás. Lo importante es contar con una estrategia de innovación continua, la capacidad de ajustarse a las necesidades del mercado y un compromiso claro con el desarrollo del talento humano.

“Las empresas que logren incorporar un enfoque flexible, dinámico y humano serán las que marcarán la diferencia en el futuro. El cambio no es fácil, pero es la única manera de mantenerse competitivo”, concluyeron las expertas.

Consumidor paraguayo 2026: menos fiel a las marcas, más estratégico y dispuesto a pagar por bienestar

(Por MV) El consumidor paraguayo está cambiando su manera de comprar. Más informado, menos atado a las marcas y con una mayor atención puesta en la relación entre precio y beneficio, hoy analiza dónde gastar, compara alternativas y busca promociones, pero, al mismo tiempo, está dispuesto a destinar parte de su presupuesto a productos y experiencias que asocia con bienestar y calidad de vida.

Minga Guazú-Hernandarias y Presidente Franco se afianzan como el nuevo polo logístico del país

Con casi 39.000 empleos directos a nivel nacional y la proyección de superar la barrera de los 40.000 puestos, la industria maquiladora acelera su crecimiento, con Alto Paraná como uno de sus principales polos. La saturación de Ciudad del Este impulsa una especialización metropolitana, donde las grandes naves industriales migran hacia municipios vecinos, mientras que la inminente conectividad vial del Puente de la Integración perfila a Presidente Franco como una nueva frontera para parques industriales y operaciones logísticas.